23 de enero 2004 - 00:00

Premios del Salón: la calidad y las dudas

Premios del Salón: la calidad y las dudas
A ntes de comenzar la reseña sobre las obras que constituyen el Salón Nacional de Bellas Artes (creado en 1911) hay que destacar que la versión 2003 va acompañada de un excelente catálogo con la reproducción total de las 278 obras premiadas, que fueron seleccionadas entre un total de 1522.

En el esclarecedor texto introductorio, «El Debate Pendiente», sus autores, Patricio Lóizaga y Norberto Griffa, director y coordinador General del Palais de Glace respectivamente, analizan el significado de las artes visuales que representan un 0,2 por ciento de la producción de las industrias culturales en la Argentina.

Hay dos preguntas fundamentales acerca del Salón: ¿se premia la obra o se premia la trayectoria? Hay temas condicionantes como que para obtener el Gran Premio (con beneficio de pensión) debe haberse conquistado el Primer Premio. Otro tema es el hecho de que se haya obtenido el Gran Premio en otras disciplinas y se priva a otro participante de acceder a los beneficios del mismo, ya sea la pensión o el monto correspondiente.

Espinoso asunto ya que se trata de ser beneficiario de una pensión que se cobra a partir de los 60 años y aquí, señalan los autores, se potencia el conflicto entre la premiación de la obra y la premiación de la trayectoria. De 1522 obras enviadas sólo 105 corresponden al interior del país. Queda demostrada la falta de asignación de recursos y posibilidades de financiación para que los artistas de las provincias puedan concurrir al Salón por lo que los gobiernos provinciales deberán tener una más activa participación en la promoción de sus artistas.

Existe una gran brecha cultural y un ejemplo es que Buenos Aires destina a la cultura 53,32 pesos por habitante por año mientras que Santiago del Estero destina 0,31 pesos. Un hecho positivo es la transparencia respecto a los jurados, elegidos por la Secretaría de Cultura y también por los artistas, la participación de un escribano público en el escrutinio y la equiparación de los montos de los premios para todas las disciplinas.

La reconversión del Salón Nacional se debatirá durante un plenario de las instituciones del arte en febrero en el que se ha incluido la necesidad de una Ley Nacional de Artes Visuales. El Gran Premio Adquisición de Escultura le fue otorgado a Vilma Villaverde por «¡Vamos arriba¡», cerámica, alta gres. Esta artista ya fue acreedora del Gran Premio Nacional de Cerámica 1993 y reitera como hace ya muchos años, el uso de artefactos sanitarios en su composición.

Excelente ejecución y presencia escultórica hay en «La aguada», talla en madera, chapa de hierro y carborundum de
Mariana Schapiro, Primer Premio Adquisición. En el ensamble «Guardián», Segundo Premio, Claudio Barragán reitera la imagen que remite a las cabezas olmecas. Carola Zech se hizo acreedora al Tercer Premio por su «Múltiple Magnético», hierro policromado y magnetos, obra de carácter lúdico.

En la muestra anual en los jardines del Museo Larreta resultó conmovedora
«El Corazón del Escultor», encerrado en una pequeña celda, hierro, granito y madera de José Piuma. Teresa Troncoso y su «Surgente», atractiva talla directa tanto por su color como por los bloques que se contienen, la fragilidad y el aparente desorden de «Sujetos», vidrio soplado, de Mónica Van Asperen fueron los ganadores de las tres Menciones.

Entre las obras aceptadas se destaca notablemente por su idea y ejecución
«Tres formas posibles de construir un río», chapa soldada del pampeano Raúl Fernández Olivi, «Los monstruos de la guerra», talla, ensamble y chapa batida, aunque algo complicada de leer por su barroquismo de Oscar Stáffora, «Enigma II», talla directa de Cristina Piceda, «Candado», talla directa de Alicia Steinman, «De los Ancestros» de Guillermo Tazelaar, « Origamoebius», chapa y acero inoxidable de Pablo Edelstein.

•Dibujo

En cuanto a las secciones Grabado y Dibujo se pone de manifiesto el alto nivel. Diversidad de técnicas, creatividad, compromiso con el hacer silencioso, en muchos casos, virtuosismo, una tónica general en la que no hay grandes rupturas y que responde a un gran respeto por las leyes que las rigen. Artistas conocidos como Orloff, Maza, Herrero, Lara, Christiansen, Paladino, Riccardi, Blasbalg,Vega, Chervin, Smoje, González Perrin, Attila, Feldstein, Myrocznyk y Stella recibieron premios y menciones. El Gran Premio Adquisición de Fotografía fue para Pablo Soria, que actualmente vive y trabaja en Miami, por su misteriosa obra realizada en Litex, camera film tonalizado «Hasta aquí y bajo el mismo techo». Muy creativos, Raquel Bigio y Alejandro Ares, primer y segundo premio respectivamente, así como la actitud congelada de «Carlos y Mirta», Tercer Premio, de Nicolás Goldberg. Estas obras estarán en exhibición hasta fin de mes. El 4 de febrero se hará entrega de los galardones de las secciones Textil, Cerámica, Nuevos Soportes e Instalaciones, día de la inauguración de la segunda etapa del Salón Nacional.

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