16 de agosto 2026 - 14:35

Wall Street avanza sobre las criptomonedas, pero cambia el mercado: qué activos concentran el interés institucional

Los grandes inversores ya explican el 72% del volumen de operaciones OTC de Wintermute y los principales bancos profundizan el uso de blockchain.

Para los analistas el crecimiento podría venir de la mano de las acciones tokenizadas.

Para los analistas el crecimiento podría venir de la mano de las acciones tokenizadas.

Imagen: Freepik

La adopción institucional de las criptomonedas avanza a un ritmo acelerado, pero el fenómeno no está provocando el boom generalizado que durante años esperó el mercado. Mientras Wall Street, grandes bancos y fondos incorporan blockchain y activos digitales a sus operaciones, la liquidez minorista pierde fuerza y obliga a las principales plataformas del sector a replantear sus negocios.

La tendencia está generando una transformación del ecosistema: menos especulación sobre una amplia variedad de tokens y mayor concentración del capital en bitcoin, stablecoins, activos del mundo real tokenizados (RWA) y un grupo reducido de criptomonedas con aplicaciones específicas.

Una de las compañías que busca adaptarse al nuevo escenario es Bitget. Gracy Chen, CEO de la sexta mayor plataforma de intercambio por volumen de operaciones, según CoinMarketCap, explicó que los clientes institucionales demandan cada vez más la posibilidad de operar acciones, materias primas y criptomonedas desde un mismo lugar, además de utilizar acciones como garantía.

Sin embargo, detrás de la diversificación también aparece una preocupación por el negocio tradicional de las plataformas cripto. “Hace ya casi un año que la liquidez sigue sin recuperarse, y no veo que vaya a hacerlo”, aseguró Chen. Por eso, explicó que la compañía ya no pretende competir únicamente contra otras plataformas cripto, sino también contra firmas financieras que ofrecen múltiples clases de activos.

La paradoja es que el cambio ocurre en uno de los momentos de mayor aceptación institucional de los activos digitales. Los bancos están incorporando activos financieros a las blockchains, las mesas institucionales ganan protagonismo y el escenario regulatorio se volvió más favorable.

Al mismo tiempo, el mercado tradicional de criptomonedas atraviesa dificultades. Tres plataformas, entre ellas BitMEX, cerraron durante el verano boreal y la liquidez de las altcoins cayó con fuerza. Para Chen, la situación comienza a presentar similitudes con 2022, año marcado por una serie de crisis y por el colapso de FTX.

“En 2026, realmente parece que estamos en 2022”, sostuvo la ejecutiva, quien advirtió que “lo peor de 2026 quizás aún no ha llegado”.

Las criptomonedas reducen su atractivo en minoristas

Las criptomonedas reducen su atractivo en minoristas

Wall Street entra a las criptomonedas, pero el dinero se concentra en menos activos

El escenario comienza a poner en duda una de las principales expectativas asociadas a la institucionalización del mercado: que la entrada de Wall Street necesariamente provocaría un incremento generalizado del dinero y la liquidez disponible para todas las criptomonedas.

Por el contrario, los grandes jugadores financieros parecen estar construyendo un mercado diferente, más concentrado en determinados activos y orientado hacia los pagos, las garantías y la tokenización de activos del mundo real, en lugar de la especulación generalizada que caracterizó ciclos anteriores.

Uno de los segmentos que podría captar una parte importante de ese crecimiento son las acciones tokenizadas, es decir, representaciones digitales de activos financieros tradicionales que pueden negociarse mediante infraestructura blockchain.

Los inversores institucionales ya dominan parte del volumen

Los datos de Wintermute permiten dimensionar el avance institucional. Las contrapartes institucionales representaron el 72% de su volumen de operaciones al contado extrabursátiles durante el primer semestre de 2026, la participación más elevada registrada hasta el momento.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre el comportamiento de los grandes jugadores y el de los inversores individuales.

La cantidad de tokens negociados por clientes institucionales aumentó apenas 24% entre el primer semestre de 2024 y el mismo período de 2026, mientras que entre los clientes minoristas el incremento alcanzó el 76%.

“Las instituciones son mucho más selectivas”, explicó Jasper De Maere, operador OTC de Wintermute. Según señaló, los grandes jugadores tienden a concentrarse en un grupo reducido de criptomonedas que consideran capaces de ofrecer exposición a innovaciones tecnológicas concretas.

Por eso, la mayor presencia institucional no necesariamente beneficiará de manera uniforme a todo el universo cripto.

“No se tratará de una marea creciente que eleve todos los barcos, como vimos en ciclos anteriores. Unas pocas criptomonedas tendrán un desempeño excepcional, y luego habrá un gran grupo de rezagadas”, anticipó De Maere.

Menor volatilidad y menos entusiasmo entre los minoristas

La institucionalización también está modificando otra de las características históricas del mercado: la elevada volatilidad. Según datos de Glassnode, la volatilidad anualizada de bitcoin a un año cayó al 42% a comienzos de agosto, frente al 48% registrado un año antes y el 69% de 2022.

La estabilización puede resultar atractiva para inversores institucionales, pero reduce uno de los incentivos que históricamente llevaron a los minoristas hacia las criptomonedas: la posibilidad de obtener grandes retornos en períodos muy cortos.

Parte de esos inversores comenzó a desplazarse hacia mercados con movimientos más pronunciados y nuevas narrativas especulativas, entre ellos los vinculados con inteligencia artificial y mercados de predicción.

Las instituciones, en cambio, muestran una administración más disciplinada del capital y permanecen expuestas durante períodos más cortos a determinadas narrativas de mercado.

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