Jorge Odón pasó gran parte de su vida entre motores y herramientas. Sin una formación médica y con una trayectoria que no tiene nada que ver con los hospitales, se convirtió en la mente maestra detrás de un invento que fue pensado para asistir los partos difíciles.
El mecánico de Lanús que ganó una fortuna por inventar un dispositivo para ayudar en partos complicados
Una idea nacida gracias a un truco con una botella terminó convertida en una herramienta médica, que ya se utiliza en hospitales de Europa.
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Jorge Odón desarrolló un dispositivo pensado para asistir partos complejos.
El proyecto demandó casi veinte años de desarrollo contante, pruebas y mucho trabajo junto a especialistas en el área. Hoy, el OdonAssist cuenta con certificación europea, se usa en decenas de centros de salud y ya formó parte del nacimiento de cientos de bebés.
Quién es Jorge Odón, el inventor autodidacta que desafió a la medicina convencional
Odón dejó la escuela a los 14 años y empezó a trabajar en el taller “Alineación Pilcomayo”, en Avellaneda. Ahí aprendió el oficio de mecánico con José Ricciuti, quien también le enseñó una regla que marcaría su futuro: cada vez que tuviera una buena idea, debía protegerla con una patente.
Con el tiempo desarrolló su faceta de inventor y llegó a registrar diez patentes en la mecánica. Más tarde abrió El Rayel, su propio taller de alineación y balanceo en Lanús Oeste, que se convirtió en una empresa familiar con más de cuarenta años de trayectoria. La idea que cambiaría su vida apareció hace unos 20 años, cuando vio una apuesta entre sus empleados. El desafío consistía en sacar un corcho atrapado dentro de una botella, sin romper el vidrio.
El método consistía en introducir una bolsa plástica, inflarla dentro del recipiente y tirar de ella hasta arrastrar el corcho hacia afuera. Esa misma noche, Odón pensó que un principio similar podría servir para asistir el nacimiento de un bebé durante un parto complicado. Junto con el ingeniero Carlos Modena empezó a construir los primeros prototipos. Para las pruebas iniciales usó una muñeca de su hija antes de avanzar hacia modelos más desarrollados y consultar con profesionales de la salud.
Cómo funciona el dispositivo OdonAssist y en qué consiste su innovación en partos
El OdonAssist está pensado para colaborar durante determinados partos vaginales en los que se necesita asistencia para facilitar la salida del bebé. Su funcionamiento parte de ese truco de la botella, el dispositivo incorpora un manguito flexible y una bolsa inflable que se coloca alrededor de la cabeza del bebé para sujetarla de forma suave y acompañar su salida.
La propuesta busca ofrecer otra opción además de los fórceps y las ventosas. Para avanzar desde una idea artesanal hasta un producto médico, el proyecto necesitó la participación de médicos, parteras, ingenieros y especialistas en tecnología sanitaria. También atravesó distintas evaluaciones y ensayos clínicos con madres y bebés.
En 2025 obtuvo la certificación CE, requisito que habilita su comercialización dentro de los países europeos que reconocen esa normativa. Actualmente, el dispositivo se usa en 40 hospitales de cinco países de Europa y ya intervino en más de 300 nacimientos. En Argentina también fue probado en 48 partos y está previsto que una empresa local obtenga la licencia para distribuirlo.
Del taller de Lanús a la OMS: el recorrido del invento que busca reemplazar a los fórceps
Uno de los momentos decisivos llegó cuando el proyecto llegó hasta Mario Merialdi, quien entonces se desempeñaba como director de Salud Reproductiva de la Organización Mundial de la Salud. La primera reunión estaba prevista para durar tan solo diez minutos, pero la presentación terminó extendiéndose durante dos horas. Desde ahí pudo perfeccionar la propuesta y someterla a los controles necesarios para su utilización médica.
Su creador reconoce que transformar una idea en un producto aprobado fue algo bastante complejo por tratarse de tecnología aplicada a la medicina. De todas formas, el proyecto consiguió superar diferentes etapas hasta alcanzar hospitales europeos.
Aunque no existe una cifra pública sobre cuánto dinero obtuvo personalmente Odón por su invento, su creación pasó de una prueba improvisada en un taller de Lanús a convertirse en un dispositivo médico que asistió muchos partos hasta ahora.






