30 de junio 2005 - 00:00

Serio: una huelga paraliza el control de vacunas en el país

Los paros y la falta de presupuesto para la investigación médica amenazan con sumergir al sistema de salud en una crisis de proporciones.
Los paros y la falta de presupuesto para la investigación médica amenazan con sumergir al sistema de salud en una crisis de proporciones.
El conflicto salarial que mantienen desde hace casi un mes los empleados de los centros nacionales de salud con el ministro del área, Ginés González García, amenaza con poner en riesgo la continuidad de los trasplantes de órganos y del Plan Nacional de Vacunación Infantil. De hecho, ninguno de los lotes de vacunas ingresados en el país en los últimos días pasó por los estrictos controles a los que deben ser sometidos por dichos centros de salud. Es decir, que esas dosis -según explicaron los médicos que están de paro- «podrían no servir, quedar sin potencia o provocar efectos adversos» e igualmente están siendo inoculadas en millones de niños en todo el país.

La medida de fuerza, sin embargo, considera la atención de emergencias, como un posible eventual brote de algún elemento desconocido o la imposibilidad de efectuar trasplantes del Incucai, aunque advierten que, si esta medida se prolonga en el tiempo, las urgencias tampoco tendrán contención.

Los centros en cuestión son el Instituto Carlos Malbrán, el Incucai, el Cenareso, el Centro Nacional de Genética, los institutos de Virosis Hemorrágica, Epidemiología, Medicamentos y Alimentos, todos de paro, por tiempo indeterminado, desde hace casi un mes.

La mayor parte de esos institutos tiene a su cargo, entre otras tareas, la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades transmisibles de origen nutricional, genético y microbiano, garantizando la calidad del diagnóstico en todas las provincias.

Por eso la huelga adquiere matices preocupantes, merced a un país donde el síndrome pulmonar por hantavirus, la hepatitis C y el síndrome urémico hemolítico por esqueriquia coli son ejemplos de enfermedades emergentes. Mientras que tuberculosis, dengue, cólera y fiebre amarilla son otros ejemplos de enfermedades que están reapareciendo después de haber sido controladas durante mucho tiempo.

El reclamo se originó luego de lo que los profesionales de la salud consideraron un «desplante» y un «engaño» por parte del ministro González García, que se habría comprometido a otorgar (firma de acta mediante) un aumento de sueldos de 300 pesos, cuyo pago no se efectivizó.

Además, el conflicto
generó un nuevo roce entre los dos gremios que se disputan la cápita de los empleados estatales: Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) y Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

Mientras los afiliados al gremio encabezado por Andrés Rodríguez debieron aceptar el pago de los 300 pesos en vales de supermercado, el sindicato dirigido por Víctor De Gennaro lo rechazó terminantemente y forzó una medida de fuerza que ya compromete la continuidad de servicios esenciales del sistema sanitario del país.

• Garrahan

De hecho, el hospital de pediatría Juan P. Garrahan vuelve hoy a parar por 24 horas en lo que se considera un coletazo de otro conflicto similar que hace un mes había paralizado casi totalmente la atención.

«La falta de los servicios que prestan los organismos dependientes del Ministerio de Salud pone en riesgo el control de las vacunas que se utilizan en los planes regulares de vacunación infantil para todos los niños del país, la producción de vacunas y sueros antiofídicos, y el control de medicamentos», explicó la jefa del Departamento de Neurovirosis del Malbrán,
María Cecilia Freire.

Además, la decisión sindical también
afecta el control de los alimentos utilizados en los planes alimentarios; el estudio de brotes epidémicos de enfermedades como las diarreas infantiles, meningitis, poliomielitis y encefalitis; y la asistencia y el tratamiento de los pacientes con problemas con las drogas.

Tanto ruido llegó finalmente a oídos del jefe de Gabinete,
Alberto Fernández, quien extremó los recaudos para que el poderoso conflicto no se traslade a las urnas en este año electoral. Por ello es que el hombre fuerte del presidente Néstor Kirchner les pidió a los profesionales en conflicto un informe detallado de los hechos que derivaron en el paro que hoy cumple 26 días.

«El gobierno nacional no puede mediar en un conflicto desatado entre dos gremios de esta manera. Sí puede ocuparse de escuchar los reclamos de los trabajadores, como lo viene haciendo, y tratar de buscarles una solución. Si UPCN firmó una cosa y ATE quiere otra, eso es un problema de ellos», se justificó un importante funcionario del Ministerio de Trabajo ante la requisitoria de este diario. No obstante, los profesionales de la salud argumentan que el enfrentamiento entre ATE y UPCN
excede el escenario de puja sindical.

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