22 de enero 2026 - 18:00

Ni leche ni yogur: el superalimento marino con más calcio que fortalece tus huesos a los 50

La incorporación de ciertos nutrientes clave puede contribuir a prevenir la pérdida de masa ósea y a proteger la salud general en etapas de mayor riesgo.

Especialistas invitan a repensar una  alternativa vegetal que combine beneficios nutricionales y sostenibilidad ambiental.

Especialistas invitan a repensar una  alternativa vegetal que combine beneficios nutricionales y sostenibilidad ambiental.

Pixabay

Mantener la densidad ósea a partir de los 50 años requiere fuentes de calcio más allá de los lácteos tradicionales. A medida que la edad avanza, la capacidad del cuerpo para absorber calcio disminuye, lo que eleva la vulnerabilidad frente a fracturas y osteoporosis. Además, factores como la actividad física, la alimentación y la genética influyen en la fortaleza de los huesos y en el mantenimiento de la densidad mineral ósea.

Los especialistas señalan que, si bien la leche y el yogur siguen siendo fuentes relevantes de calcio, la diversificación de la dieta con otros nutrientes esenciales como magnesio, proteínas y antioxidantes puede mejorar los resultados en la salud ósea y cardiovascular, especialmente en adultos mayores de 50 años.

Cartón de leche 4

¿Por qué el calcio es vital a partir de los 50 años?

El calcio interviene en funciones fundamentales del organismo: estructura ósea, contracción muscular, coagulación sanguínea y transmisión nerviosa. Su déficit incrementa el riesgo de osteoporosis, una enfermedad silenciosa que afecta a millones de personas y que se intensifica con la edad.

Según estudios médicos, garantizar la ingesta suficiente de calcio a partir de los 50 años es importante para frenar la pérdida de masa ósea y reducir la probabilidad de fracturas. Esto se vuelve más relevante en poblaciones con dietas restrictivas o con menor consumo de lácteos, donde la búsqueda de alternativas seguras y efectivas se vuelve prioritaria.

Queso Fresco.jpg

Las algas: la fuente de calcio “olvidada” que supera a los lácteos

Entre las alternativas vegetales, las algas destacan por su alto contenido de calcio y su biodisponibilidad. Variedades como wakame o hiziki concentran niveles comparables o superiores a los de la leche, además de aportar proteínas, fibra, antioxidantes y minerales esenciales como hierro y magnesio.

Su consumo puede contribuir a prevenir la osteoporosis, favorecer la digestión, estabilizar los niveles de azúcar en sangre y proteger la salud cardiovascular. No obstante, los expertos recomiendan moderar la ingesta debido a su contenido de yodo y metales pesados, y consultar a un profesional de la salud antes de incorporarlas de manera regular.

algas marinas.jpg

Cómo incluir algas en tu dieta diaria para prevenir la osteoporosis

Las algas pueden incorporarse en ensaladas, sopas, guisos y snacks deshidratados, lo que permite integrarlas en la alimentación de forma práctica y versátil. Su cultivo sostenible también las convierte en una alternativa amigable con el medio ambiente frente a fuentes tradicionales de proteína y minerales.

Los nutricionistas aconsejan diversificar la dieta y evitar depender exclusivamente de un único alimento. Con un consumo moderado y planificado, las algas fortalecen los huesos, aportan proteínas de calidad y contribuyen a la salud digestiva y cardiovascular sin un alto aporte calórico.

Dejá tu comentario

Te puede interesar