26 de enero 2026 - 22:38

Donald Trump castigó a Corea del Sur con aranceles y desató tensión en los mercados globales

El presidente de Estados Unidos elevó del 15% al 25% los impuestos a importaciones estratégicas y acusó al Parlamento surcoreano de incumplir un acuerdo bilateral firmado en 2025.

Donald Trump subió del 15% al 25% los aranceles a las importaciones de Corea del Sur.

Donald Trump subió del 15% al 25% los aranceles a las importaciones de Corea del Sur.

La decisión fue anunciada mediante un comunicado publicado en su red social Truth Social, donde el mandatario justificó la medida como una represalia directa contra el Poder Legislativo surcoreano, al que acusó de no cumplir los compromisos asumidos con Washington. El incremento alcanza de forma directa a la industria automotriz, el sector maderero y el rubro farmacéutico.

El conflicto se origina en la falta de ratificación del denominado “Acuerdo Comercial Histórico”, firmado el 30 de julio de 2025 por Trump y su par surcoreano, Lee Jae Myung. El pacto había sido reafirmado durante una visita oficial a Corea del Sur el 29 de octubre del mismo año, pero nunca fue aprobado por la Legislatura coreana.

Trump cuestionó públicamente esa demora con un mensaje directo: “¿Por qué la Legislatura coreana no lo aprobó todavía?”, y aunque reconoció que la decisión es competencia del Parlamento, optó por aplicar sanciones económicas ante la falta de avances.

El impacto de los aranceles impuestos a Corea del Sur

El impacto de la suba de diez puntos porcentuales es significativo. En julio pasado, la administración estadounidense había fijado un arancel general del 15%, cifra que ya era inferior a las amenazas iniciales del republicano. Con el nuevo esquema del 25%, el golpe alcanza de lleno a Hyundai Motor, principal exportadora de vehículos desde Corea del Sur hacia los Estados Unidos.

También se ven afectadas empresas como KIA Motors, que enfrentan ahora un escenario de costos elevados para las unidades que permanecen en los puertos surcoreanos a la espera de ser enviadas al mercado estadounidense.

Más allá del comercio de autos y medicamentos, el acuerdo frustrado incluía una promesa de inversión de enorme magnitud. Trump aseguró que Corea del Sur se había comprometido a transferir USD 350.000 millones a los Estados Unidos, destinados a proyectos de inversión bajo control y propiedad total de la potencia norteamericana.

En el plano interno estadounidense, la legalidad de estas medidas también enfrenta cuestionamientos. La Corte Suprema analizó en noviembre una causa que discute la capacidad del presidente para imponer aranceles de forma unilateral, sin aval del Congreso.

Durante las audiencias, los jueces expresaron dudas sobre si el Ejecutivo tiene facultades constitucionales para establecer este tipo de gravámenes por decreto. El tribunal aún no emitió fallo, por lo que el sustento jurídico de la política arancelaria de Trump continúa en zona de incertidumbre.

Desde Corea del Sur, la reacción oficial fue el silencio. La Casa Azul, sede de la presidencia, no emitió declaraciones inmediatas tras el anuncio.

El episodio se suma a otros frentes de fricción bilateral. En paralelo, Seúl mantiene gestiones diplomáticas con Washington por la investigación sobre Coupang, empresa de comercio electrónico con sede en Estados Unidos, bajo la lupa tras una filtración masiva de datos que afectó a miles de usuarios.

Dejá tu comentario

Te puede interesar