3 de septiembre 2026 - 16:05

La dueña de Musimundo fue declarada en quiebra y la Justicia revocó su concurso preventivo

Carsa, la compañía que opera la histórica marca Musimundo, había llegado al concurso preventivo tras meses de deterioro financiero y una fuerte reducción de su red comercial. Apenas un mes y medio después, la Justicia consideró inviable la continuidad del proceso y decretó su quiebra.

Recientemente la empresa cerró más de 20 locales en distintas provincias. 

Recientemente la empresa cerró más de 20 locales en distintas provincias. 

La Justicia chaqueña decretó la quiebra de Carsa S.A., la compañía vinculada a la operación de Musimundo, y dejó sin efecto el concurso preventivo que había abierto el 17 de julio. La decisión fue tomada por el Juzgado Civil y Comercial N°23 de Resistencia, a cargo del juez Fernando Luis Lavenas, quien consideró que existían hechos reveladores del estado de cesación de pagos y que la continuidad del proceso concursal ya no resultaba viable.

La resolución fue dictada el 2 de septiembre y el expediente pasó a tramitarse bajo la carátula “CARSA S.A. s/ Quiebra”. De esta manera, la compañía abandona el proceso preventivo que había iniciado con el objetivo de reordenar sus pasivos y evitar una declaración de quiebra.

El fallo se conoció luego de que la justicia analizara el proceso de reducción de estructura de la compañía, que contempló el cierre de locales y otras medidas sobre la red comercial. El directorio había aprobado ese plan mediante el Acta N°695 del 26 de agosto, después de que tampoco prosperara una propuesta para transferir 45 locales.

Pero el punto determinante para la Justicia fue otro: la situación patrimonial y financiera de Carsa ya no permitía sostener el concurso preventivo. El magistrado encuadró los hechos en el artículo 79 inciso 4 de la Ley de Concursos y Quiebras, referido a circunstancias reveladoras del estado de cesación de pagos.

La deuda financiera de Carsa

El último registro disponible del Banco Central, correspondiente a julio de 2026, muestra que Carsa acumulaba unos $2.242 millones de deuda informada con entidades del sistema financiero. El mayor acreedor era Banco de la Nación Argentina, con $1.404,6 millones, seguido por Banco Macro, con $326,8 millones; Banco de Comercio, con $298,9 millones; y Nuevo Banco del Chaco, con $205 millones.

Además, figuraban saldos menores con American Express Argentina, Banco de Corrientes, Banco Galicia y Buenos Aires, Banco Patagonia y Banco de Servicios y Transacciones.

El dato más relevante aparece en la clasificación crediticia: Banco Nación, Banco Macro y Nuevo Banco del Chaco registraban a Carsa en situación 4 en la Central de Deudores del BCRA. En el caso del Nuevo Banco del Chaco, además, figuraban 31 días de atraso.

El registro bancario se suma al cuadro de endeudamiento que había quedado expuesto durante el proceso concursal. En julio, la compañía avanzó con una reestructuración de una deuda que rondaba los $63.500 millones, en un contexto de fuerte deterioro de sus resultados y de dificultades para hacer frente a sus obligaciones.

Del concurso preventivo a la quiebra

La decisión de septiembre implica un cambio sustancial para la compañía. El concurso preventivo busca que una empresa en dificultades pueda negociar con sus acreedores y continuar con su actividad, mientras que la quiebra abre otra etapa del proceso judicial.

Con la resolución, se mantiene la sindicatura que ya intervenía en el concurso: el Estudio Contable Benítez, integrado por el contador público José Valentín Benítez, José Nicolás Benítez y Cynthia Bernard.

También quedaron fijadas nuevas etapas del proceso. Los acreedores podrán presentar sus pedidos de verificación hasta el 6 de noviembre de 2026. El informe individual de la sindicatura deberá presentarse el 30 de marzo de 2027, mientras que el informe general tiene como fecha prevista el 25 de junio de 2027.

La declaración de quiebra llega así apenas un mes y medio después de la apertura del concurso preventivo y marca un nuevo capítulo para Carsa, la sociedad que opera la marca Musimundo. La Justicia entendió que el proceso destinado a ordenar sus pasivos ya no tenía condiciones para continuar y resolvió avanzar directamente bajo el régimen de quiebra.

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