6 de octubre 2004 - 00:00

Busca Chiche nacionalizar campaña junto a intendentes

Busca Chiche nacionalizar campaña junto a intendentes
De a poco, Hilda Chiche Duhalde parece encontrar su lugar en la arena. Desde que tomó distancia de las manzaneras, con quienes mantiene un «vínculo afectuoso», y se desligó de la tarea social que monitoreaba cuando su marido era presidente, la diputada quedó a la deriva.

Sin aquellas ocupaciones, que signaron su derrotero político, la ex primera dama entró en zona de turbulencias; sin rumbo ni destino fijo. La incertidumbre se agudizó con la aparición de Cristina Fernández de Kirchner como una pollera poderosa con la provincia como objetivo.

Pero luego del sacudón, Chiche tomó aire y ahora intenta hacer pie para construir un nuevo perfil, con impronta ejecutiva y atractivo para un mercado político que siempre le resultó esquivo al matrimonio de Lomas de Zamora: las provincias del interior del país.

Y encontró la veta: como presidente de la Comisión de Asuntos Municipales de Diputados, se convirtió en la lobbysta de los intendentes que, con un rojo de u$s 450 millones, suplican por una ley de pesificación. Chiche sale de gira por el interior abrazada a esa demanda de los alcaldes.

Toda una paradoja: mientras Cristina Fernández ronda Buenos Aires, la dama de Lomas -que detesta la posibilidad de que la patagónica le arrebate una candidatura bonaerense- apunta al interior. No es falaz entrever en esa decisión la incipiente construcción de una candidatura presidencial futura.

• Lógica

Si ésa es la pretensión de la diputada -interpretación que cerca de Chiche niegan-, Eduardo Duhalde no puede estar ajeno y debe haberlo charlado con su esposa, más no sea como un comentario al pasar en las tardes de spa que la pareja comparte en Brasil con más asiduidad de lo que se difunde.

Cuaja en la lógica duhaldistamás primitiva: si
Kirchner, con su esposa como Caballo de Troya, se entromete en Buenos Aires, ¿por qué la ex primera dama no puede animarse a rodar por provincias ajenas?

• Dama rodante

Así lo empezó a hacer. Un mes atrás, mudó la Comisión de Asuntos Municipales de Diputados a Córdoba, donde reunió a más de dos centenares de intendentes cordobeses, de Santa Fe y Entre Ríos. El último sábado, en tanto, estuvo en Salta con 48 alcaldes. En el norte además se reunió con el gobernador Juan Carlos Romero y animó un acto de militantes femeninas. Desde la tribuna llamó a la unidad del peronismo, reproche destinado a Kirchner por la indecisión del Presidente para hacerse cargo -o deshacerse y dejar ese lugar a otro- del PJ nacional.

En pocos días, la ex primera dama volverá a salir al asfalto: el próximo destino es Olavarría, en el centro bonaerense.
Tampoco es cuestión de descuidar el jardín propio.

Luego otra vez incursionará en las provincias del interior.

• Forcejeo

Pero, aclara Chiche, su presencia en las provincias es netamente operativa: colectar los reclamos de los intendentes, una intromisión en los roles de Aníbal Fernández, ministro encapsulado en la crisis -en parte ajena-de seguridad en el conurbano bonaerense.

Y la diputada no le mezquina al forcejeo con el titular de Interior que avisó que el gobierno no cree posible una pesificación genérica de las deudas municipales. El Fernández de Quilmes transmite, en rigor, la negativa que explicitó el ministro de Economía,
Roberto Lavagna.

En el gobierno no simpatiza la persistencia de Chiche.
«Ahora está tan apurada, ¿por qué no se lo pidió a Duhalde cuando era presidente?», se escuchó en la Casa Rosada.

Así y todo, la dama de Lomas consiguió que
Rodolfo Frigeri le allane en la Comisión de Finanzas un guiño al proyecto que promueve pesificara un peso más CER por cada dólar, más 2% de interés anual a 16 años pero con tres de gracia. El proyecto será votado hoy por la Cámara baja.

Con ese esquema, los municipios podrían pagar las deudas que mantienen con organismos internacionales de crédito en un plazo de 19 años. A la par, Fernández convidó a la Federación Argentina de Municipios (FAM) con un programa de pago extendido.

Pero la diputada quiere evitar que su embestida pro pesificación huela a topetazo contra el gobierno.
«Es una necesidad porque hay municipios que en pocos meses, si no tienen asistencia, directamente van a quebrar», argumenta Chiche a quienes la escuchan.

Hasta ahora, a la Casa Rosada, ese mensaje llegó distorsionado.

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