1 de octubre 2004 - 00:00

Kirchner lanza un "PP" transversal

La sigla lo dejará tan cerca de Carlos Menem que quizás, al final, ordene mutar el sello. Aun así, Néstor Kirchner estrenará en octubre un partido propio llamado Propuesta Popular (PP) que compartirá sigla -contribuyendo a la confusión general-con otro PP: el Peronismo Popular, último grito político del riojano.

Más allá de eventuales disputas sobre la marca registrada, el PP/K (para evitar confusiones) se presentará en sociedad el 16 de octubre, en un local porteño, como un logo exclusivo del Presidente con objetivo pretencioso: darle una herramienta ajena al PJ pero pensando en los adherentes peronistas.

Algo así como «otro peronismo».

La ecuación, en el pizarrón, es simple: creen que en Buenos Aires, el PJ de Eduardo Duhalde tiene un techo de votos de 30% y se ilusionan con que la imagen de Kirchner logra picos superiores. Hay, dicen, un «caudal» huérfano que apoya al Presidente pero reniega del peronismo clásico. Ese universo quiere capturar el PP.

• Repetición

La lectura, con matices, se repite en cada una de las provincias y en la Capital Federal. En general, entienden en el gobierno, el respaldo a Kirchner excede ampliamente el volumen de votos cautivos que aporta el peronismo en cualquiera de sus variantes, sea el duhaldismo, José Manuel de la Sota en Córdoba o Jorge Busti en Entre Ríos.

El nacimiento del PP/K -que a diferencia del PP/M no es una línea interna del PJ-coincide con una orden que hizo circular
Kirchner para que sus seguidores, dormidos por varios meses, salgan de nuevo a mostrar sus narices. Algo así como reavivar un virus residente.

Incluso, para evitar chispazosy sangre entre los suyos -los pactistas pro PJ y los transversales anti-PJ-, los sometió a compartir fotos y tablones. Consecuencia de esa doble indicación son los dos actos que, este sábado y el 12 de octubre, se realizarán con el sello K.

El objetivo es mostrar juntas, aunque no necesariamente unidas, a todas las ramas que usufructúan al Presidente: el
pankirchnerismo, digamos.

Por eso, mañana
Alberto Fernández animará un festival promovido por el Grupo Michelángelo que conducen Carlos Kunkel y Juan Carlos Dante Gullo.

Pero la cita clave será el 12 de octubre en el Luna Park, donde confluirán el piquetero oficial
Luis D'Elía, el triunviro Miguel Bonasso, Francisco Gutiérrez y Eduardo Luis Duhalde, y delegados de las ligas kirchneristas cercanas al PJ, como la Corriente Federal de José «Pepe» Salvini y Luis Ilarregui.

Ni unos ni otros se imaginan bajo la misma boleta en 2005. Los pactistas se ven en bancas negociadas por
Kirchner con Duhalde; los rupturistas con una boleta propia, opuesta al « pejotismo», que les permita repartirse tres o cuatro diputaciones.

Como
Kirchner y Duhalde acordarán el doble veto de candidatos, un colectivo kirchnerista -D'Elía, Gutiérrez o los ex frepasistas Sigal y San Pedro-difícilmente pueda llegar al Congreso en una lista que lleve la firma del ex presidente. Por eso, el show del Luna Park sólo será ostentanción.

En paralelo, mirando más al interior que a Buenos Aires -en este caso a algunos distritos-, los pingüinos puros pidieron reserva de nombre de su partido Propuesta Popular (PP) que, por semejanza al PP menemista, podría mutar a Partido de la Reconstrucción Institucional y Social (PRIS), un clon fonético del PRI mexicano.

Ese artificio se pergeñó desde un núcleo que alienta el ministro de Infraestructura,
Julio De Vido -en este caso: no empuja ni impide-, e integran el bonaerense Fernando Suárez, el «casco blanco» Gabriel

Fucks
, la diputada ex duhaldista Marcela Bianchi (por años secretaria privada del lomeño), el discípulo de Alejandro Olmos y ex guardián Jorge Benedetti y el ex farinellista Juan Carlos Agnón.

A ésos deben agregarse los jóvenes de Malón de
Marcelo Koennig, un grupo femenino capitaneado por Graciela Dragozevich -esposa de Humberto Tumini, jefe de Patria Libre y Barrios de Pie-, y el Movimiento Popular y Social de Ernesto Jauretche.

De algún modo, el PP/K se sueña como una tercera vía, más allá de que Suárez en Buenos Aires es citado como uno de los cinco elegidos -además de
Kunkel (que se llamó a silencio para que Duhalde no lo anule), Ilarregui y Dante Dovena también-que tendrían lugares reservados en una eventual lista de unidad.

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