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27 de junio 2026 - 18:50

Renunció Manuel Adorni: la cronología de un final que el Gobierno evitó hasta las últimas consecuencias

Javier Milei respaldó al jefe de Gabinete hasta que la investigación judicial evidenció que su inocencia aún no está probada. Sería reemplazado por Diego Santilli.

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Los hermanos Milei posan con Adorni y una motosierra dorada. Fueron los principales defensores del funcionario.

La frase fue tan lapidaria como poco usual en el glosario político, que prefiere que las marcas del sacrificio se expresen en el cuerpo antes que enunciarlas. “Me estoy deslomando”, fue lo que dijo Manuel Adorni para explicar que había sumado a su esposa a una comitiva presidencial que viajó a Nueva York en busca de inversiones. Eso fue el 10 de marzo de este año, poco después de aprobar la baja de punibilidad y la reforma laboral. Se venía un aluvión parlamentario libertario, pero lo que sobrevino fueron 100 días de castigo por goteo a su imagen y la confianza del Gobierno, que dedicó todo ese tiempo a ratificar, ocultar o auxiliar al jefe de Gabinete, cuya renuncia se acaba de anunciar.

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La exposición de la esposa en esa comitiva fue casual: la radio argentina Jai -de la comunidad judía- registró la visita de la comitiva libertaria a un templo neoyorquino y allí, junto a Adorni, aparecía Bettina Angeletti. La repercusión fue instantánea y provocó una nota de A24 al jefe de Gabinete, a donde se defendió de las acusaciones con la emblemática frase. "No le sacamos un peso al Estado. Presidencia la invitó a subirse al avión porque sino no nos íbamos a encontrar”: su insuficiente y contradictoria explicación inició un camino lleno de furcios del por entonces también portavoz presidencial.

La primera reacción fue una oleada de críticas contra uno de los funcionarios de mayor crecimiento interno y externo de La Libertad Avanza, que incluso había encabezado la lista que derrotó por primera vez al PRO en la ciudad de Buenos Aires desde 2005. Precisamente el PRO, deseoso de elementos para diferenciarse del Gobierno, . Luego vinieron los (ya desde ese momento) y las denuncias. El primer reflejo libertario fue blindarlo, con expresiones de apoyo -forzadas- en redes sociales y levantando su perfil en las reuniones con empresarios y gobernadores en el

Manuel Adorni Esposa Bettina Angeletti Nueva York

La foto que desencadenó la peor crisis del Gobierno: Manuel Adorni con su esposa en Nueva York.

La tensión creció cuando se supo su descanso familiar en con vuelo privado. Tomó una postura que se convertiría en patrón a lo largo de los siguientes 100 días: desmentir y desdecirse. Dijo que las acusaciones eran parte de ”, aunque después cayó en el reconocimiento: “". El de Nueva York había sido su y prometió a otra actividad en el extranjero. Parecía tarde para la opinión pública, porque Adorni ya era en eventos públicos masivos.

Javier Milei se tomó como asunto personal el respaldo al jefe de Gabinete y lo llevó a sus presentaciones públicas. Casa Rosada probó una nueva estrategia: cambiar de tema. Adorni, entonces, anunció ocho proyectos de ley que el bloque de . Hasta esa semana, la molestia se respaldaba en la contradicción de los hechos con la narrativa anticasta, de esfuerzo colectivo y . Pero, para desgracia de Adorni, aparecieron las propiedades.

Primero fue la , de Exaltación de la Cruz, en simultáneo al alquiler de una vivienda en el mismo barrio privado. Luego, se conoció el movimiento más burdo: la compra de un por u$s230.000 con préstamo de dos jubiladas. Las cuentas dejaron de cerrar. El jefe de Gabinete, luego del último aumento de diciembre del 2025, percibía en mano poco más de $7 millones de sueldo, después de dos años de haber percibido . ¿Su defensa? “” y "con mi dinero hago lo que quiero", en su anteúltima conferencia de prensa en Casa Rosada.

Abril

La Justicia avanzaba y Adorni ya era excluído de las reuniones con gobernadores: para mostrarse, recurría a difundidos por redes sociales. Durante dos semanas, fue desplazado por otro inesperado personaje de la trama. La carismática , que había mediado para que el jefe de Gabinete consiga los préstamos. Cada y se sumó la primera enemiga interna. Patricia Bullrich, presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado y una de las pocas con autonomía política, pasó de desdeñarlo (“”) a confrontarlo (con ).

MANUEL ADORNI SANTIAGO CAPUTO Y JAVIER LANARI

Adorni da su anteúltima conferencia, bajo la mirada del estratega libertario Santiago Caputo.

El , dado que la transparencia era uno de sus sostenes simbólicos. Se conoció otro viaje familiar, esta vez a . La tensa calma se mantuvo hasta un examen que Manuel Adorni pudo aprobar: con el apoyo desganado de todo el Gabinete y respaldado en el guión que construyó junto a sus asesores, superó su único . Fue en Diputados, donde pidió cuartos intermedios para preparar las respuestas y se amparó en que las preguntas sobre su situación patrimonial se las respondería a la Justicia.

Mayo

Su presentación removió su pasado y aparecieron más gastos y privilegios. Un cuando aún era vocero; el uso de la custodia oficial por parte de su ; las a un testigo. Lo más rimbombante de todo el escándalo: . En el Congreso hacían las cuentas para una , con el blindaje de los aliados. La investigación judicial se topó con la figura de su hermano, Francisco, legislador bonaerense cuyo desde que inició la gestión Milei.

Adorni aguantaba, con bajo perfil o en actividades protocolares que no permitían que el error o la confrontación se escurran. Sin embargo, había huellas suyas por todos lados. Aparecieron gastos suntuarios, estimados en $85 millones en el 2025 solo en tarjeta de crédito, que se fueron desagregando: viajes, acolchados de $8 millones y monitores gamers. El desatino parecía normalizado. El Gobierno se mostraba decidido a no actuar. Sin embargo, a esta corrosión paulatina de su imagen pública le faltaba un capítulo más.

Manuel Adorni Diputados Congreso Informe de gestión

Manuel Adorni durante su informe de gestión en Diputados: el último respaldo mayoritario que recibió de la dirigencia libertaria.

Junio

El día antes de que Manuel Adorni presente su declaración jurada, la noticia de que él -y su esposa- habían adherido al régimen simplificado de Ganancias (como parte de la ley de Inocencia Fiscal que el Gobierno había impulsado) revivió el clima de indignación. Pero no se le achacó tanto eso al funcionario como su aparición en el prime time televisivo esa misma noche. Fue en LN+ a donde presentó su última carta: encontró en un pendrive olvidado ganancias extraordinarias por una inversión pionera en Bitcoins. Además, dijo que los cientos de miles de dólares invertidos habían sido dejados por su padre en un departamento hipotecado. “Ahorramos en negro como todos los argentinos”, remató.

La presentación de su declaración jurada en el mismo instante que la ceremonia inaugural del Mundial 2026 sólo fue un detalle que nadie necesitaba. Adorni no dejó archivo sin quebrantar, como el video en donde confesaba desconocer sobre criptomonedas, a donde presuntamente había dejado sus ahorros. Los aliados comenzaron a pedir explicaciones. Los opositores ladraban por su renuncia. Los mismos libertarios se despegaron: “Ponemos las manos en el fuego solo por Milei”. Y Milei, este mismo viernes, comenzó a ceder y abrió -a su estilo- la posibilidad de un cambio: "Si la Justicia lo considera culpable, lo eyecto de una patada”.

Para reemplazar a Adorni (¿dejará también su banca en YPF?), el Gobierno buscó perfiles de menos histrionismo para reducir el margen de error. Así llegaron el diputado Adrián Ravier para la vocería presidencial y -aún sin confirmar- el ministro Diego Santilli para la Jefatura de Gabinete. Fueron 100 días que dejaron símbolos que se grabarán en el recuerdo de esta administración: “deslomarse”, la cascada y el pendrive. La Casa Rosada afronta un desafío inédito para La Libertad Avanza: quitarse de encima el estigma de haber respaldado hasta lo insostenible a un acusado por enriquecimiento ilícito durante su breve estadía en el poder. Un casta, al final de cuentas.

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