El primer chico fue de San Lorenzo. Ganó y ahora debe definir con diferencia favorable en su cancha. Un partido donde pareció que se revirtieron los roles. San Lorenzo salió con un esquema más conservador, más preocupado por su esquema defensivo que por mirar el arco adversario. Un tiro libre -que ejecutó Adrián González-terminó en gol. San Lorenzo se aferró a una doble línea de cuatro defensores, y Quilmes se vio obligado a atacar. Lo hizo bien sólo cuando pudo sorprender a su oponente en ataque, para aplicar lo que más maneja: el contraataque.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sin embargo, logró algunos tiros de esquina por imposición de gente en ataque y mucho remates por elevación que hicieron sólido a Orión. San Lorenzo con Virviescas y Santana primero, y con Zabaleta y Herrera, se mostró siempre sólido atrás y siempre más cerca del gol que su oponente. Dos goles de diferencia de visitante no son poca cosa, y eso que dejó varios jugadores en el banco, como para esperar el partido del domingo con Boca con mayores pretensiones. Informate más
Dejá tu comentario