Rio de Janeiro (EFE) - El destino de la quebrada aerolínea brasileña Varig quedó ayer en vilo y bajo la amenaza de una intervención del gobierno, medida rechazada por legisladores y sindicatos. Infraero, la empresa estatal que administra los aeropuertos brasileños y uno de los principales acreedores de Varig, agitó el sector aeronáutico del país al asegurar que antes del viernes el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva decretará la intervención. «No se puede esperar más; en la práctica, será una intervención, aunque el nombre no es ése», dijo el presidente de Infraero, Carlos Wilson, según un comunicado de la firma. Pero el vicepresidente de la República y ministro de Defensa, José Alencar, afirmó que todavía no hay una solución. El funcionario señaló que la decisión no ha sido tomada. «No, yo creo que no; vamos a ver», dijo al ser consultado sobre una eventual intervención. «La solución para Varig es volar», agregó al insinuar que la empresa va a seguir operando. El Ministerio de Defensa es el que controla el sector de la aviación civil en Brasil. Según la versión de Infraero, la intervención persigue asegurar la operación de Varig, que actúa en 29 aeropuertos internacionales y acumula «un patrimonio negativo superior a los u$s 7.000 millones».
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Las versiones de una intervención y posible liquidación de Varig surgieron pocas horas después de que el Supremo Tribunal de Justicia decretara que el gobierno debe pagarle una millonaria indemnización por una congelación de las tarifas aéreas que estuvo vigente en los años '90. El fallo devolvió un poco de aliento a la empresa pues el pago, calculado en unos u$s 900 millones le ayudaría a pagar sus deudas y seguir operativa. Una de las posibilidades que maneja el gobierno es liquidar la empresa y dividir sus operaciones en el mercado interno entre sus dos principales rivales, TAM y Gol, según versiones extraoficiales. Sólo el nombre de Varig, o tal vez una nueva «Supervarig», sería conservado para los vuelos internacionales, segmento donde la empresa ejerce un virtual monopolio de destinos y tarifas.