16 de diciembre 2004 - 00:00

Sin definiciones hoy se reúnen Kirchner-Lula

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
El presidente Kirchner viajará hoy a Brasil junto al ministro de Economía, Roberto Lavagna, para participar de la cumbre del Mercosur.

Ambos funcionarios llegan en medio del recrudecimiento de la guerra comercial entre Brasil y la Argentina, e intentarán enfriar los ánimos, aunque los industriales, de los sectores más afectados, reclaman desde los dos lados de la frontera posicionesmás fuertes de parte de sus presidentes.

La cumbre que comenzará el próximo viernes se llevará a cabo en Ouro Preto (Belo Horizonte) donde se desarrollará la reunión del Grupo Mercado Común (GMC), el órgano de decisión del bloque que debe definir los documentos que firmarán los presidentes. Además de Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva, estarán presentes Jorge Batlle de Uruguay, y Nicanor Duarte Frutos de Paraguay, los restantes mandatarios de países miembros del acuerdo. También participarán en la cumbre los presidentes de los miembros asociados, Ricardo Lagos de Chile y Carlos Meza de Bolivia. En calidad de invitados estarán presentes los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez; de Ecuador, Lucio Gutiérrez; de Panamá, Martín Torrijos; el canciller mexicano, Luis Derbez, el vicepresidente electo de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, y representantes de los gobiernos de Colombia, Surinam y Guyana.

La cumbre del Mercosur se realizará en momentos en que recrudecieron algunas diferencias comerciales entre la Argentina y Brasil, especialmente por las asimetrías existentes en el intercambio entre ambos países. El propio Lavagna, en un reportaje telefónico con una agencia internacional, reiteró su postura respecto de la necesidad de implementar salvaguardias en el comercio regional. «El Mercosur va a servir en tanto y en cuanto apliquemos el Tratado de Asunción, cosa que hasta ahora no ocurre», indicó el ministro.

Para Lavagna las salvaguardias y los acuerdos sectoriales son los elementos necesarios mientras «no exista coordinación macroeconómica».

• Acervo positivo

Ayer precisamente salió a hacer declaraciones el canciller brasileño, Celso Amorim, quien pidió abordar «con espíritu constructivo» las relaciones entre su país y la Argentina, bombardeadas por intereses sectoriales que fragilizan el Mercosur. «Tenemos que trabajar con espíritu constructivo, porque el Mercosur constituye un gran acervo positivo para todos nosotros», afirmó el ministro brasileño antes de la inauguración de un Foro Empresarial. Amorim reconoció que «hay dificultades reales en el Mercosur», pero aseguró que esos problemas son «naturales en un proceso de integración entre países que son más vulnerables y que mantienen relaciones intensas», tal como sucede con las dos grandes economías del bloque. «Insistió, sin embargo, en la imposibilidad de aplicar salvaguardias en el Mercosur para equilibrar las diferencias de desarrollos de los países, y, en cambio, propuso proyectos industriales comunes con participación de los sectores empresarios.

La contestación por parte del gobierno argentino vino desde Berlín, donde el ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa
declaró que con Brasil hay que establecer una «integración con cadenas de valor» de las industrias de ambos países donde hay problemas comerciales. Según el canciller, el gobierno argentino «está proponiendo establecer criterios de coordinación macroeconómica, una ecualización en términos financieros y tributarios de los países del Mercosur para atraer inversiones con una misma capacidad de oferta, así como establecer mecanismos de integración de cadenas de valor en los 20 rubros arancelarios que siempre presentan problemas en la relación aunque constituyen 14% del comercio bilateral». La idea de Bielsa, es «que establezcamos respecto de esos 20 sectores mecanismos de integración de cadenas de valor y que dejemos de discutir si la Argentina va a comprar más o menos heladeras o si Brasil va a vender más o menos heladeras, y trabajemos en integrar ambas industrias para que tengamos heladeras Mercosur para exportar a terceros mercados».

Ambos países acordaron el viernes pasado una tregua de 30 días para evitar el fracaso de la cumbre a la que han llegado enfrentados tras la propuesta argentina de aplicar salvaguardias (mecanismos de protección automática) para proteger su mercado, idea que Brasil rechaza por considerarla contraria a la unión aduanera del bloque.

Dejá tu comentario

Te puede interesar