«Tangus bonaerensis». Ofidio Dellasopa y las cuerdas flojas. Pai.
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El personaje Ofidio Dellasoppa nació de la creación del cantante, compositor y guitarrista Silvio Cattáneo para el recordado espectáculo «Glorias porteñas». Inspirándose en los artistas de cantina -en una tradición que, de algún modo, iniciaron figuras como Carlos Gardel o José Razzano hace un siglo-, Cattáneo juega entre el tango y el humor, sin que esos límites sean precisos. Esa es la mayor virtud de esta formación que se completa con «Las cuerdas flojas» de «Eliseo Campos» (Felipe Traine) y «Anímides Del Bace» (Claudio Céccoli).
La propuesta es básicamente divertida. En ese recorrido caben las composiciones propias («Ultimo tren a Once», «Breve historia del tango», «Con permiso señor juez», «El anzuelo de tu ausencia», «El viaducto», etc.), las adaptaciones a formato tango de canciones de otros géneros («Pebeta de Balvanera» sobre «Garota de Ipanema» de Jobim; «Moscato, pizza y fainá» de Memphis) y hasta versiones de clásicos del repertoriorioplatense como «Garufa» o «Siga el baile», en disparatadas traducciones libres al inglés. A eso se suman los relatos de historias también absurdas en la voz de Cattáneo que, en muchos casos, sirven como introducción a las canciones. Pero nada de todo esto tendría sentido ni surtiría el efecto deseado si no estuviera muy bien realizado. Y eso es lo que sucede con este recomendable trabajo de Cattáneo y su trío de guitarras nada «flojas».
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