7 de agosto 2026 - 11:50

Sopa de perro contra el calor: la extraña recomendación de Corea del Norte

En medio de un verano récord, el régimen recomendó esta infusión y preparados con ginseng como alternativas para combatir las altas temperaturas, en contraste con las estrategias adoptadas en Corea del Sur.

Corea del Norte, afectada por la ola de calor 

Corea del Norte, afectada por la ola de calor 

Foto: AP

En un contexto de temperaturas extremas que afectan a toda la península coreana, Corea del Norte volvió a apelar a sus tradiciones culinarias como respuesta al calor. A través de sus medios estatales, el país promovió el consumo de sopa de carne de perro y caldos con ginseng como formas de sobrellevar las altas temperaturas que, según reportes oficiales, alcanzan los 40°C.

El contraste con Corea del Sur es marcado. Allí, la ola de calor dejó al menos 23 muertes y registros históricos de hasta 42,5°C, lo que llevó a reforzar alertas sanitarias y recomendaciones para evitar la exposición al sol. En el Norte, en cambio, el enfoque combina mensajes políticos con sugerencias vinculadas a la alimentación.

Un médico citado por el diario estatal Rodong Sinmun señaló que la sopa de perro puede ser “beneficiosa como aporte nutricional complementario”, en línea con una tradición que históricamente se asocia al consumo de este tipo de platos durante el verano.

Tradición, propaganda y diferencias con el Sur

Además de la carne de perro, los medios oficiales también destacaron el samgye-tang, una sopa de pollo relleno con arroz, dátiles y ginseng, considerada energizante y popular en toda la región. Este tipo de preparaciones forma parte de la medicina tradicional asiática, que suele recomendar alimentos calientes para equilibrar el cuerpo frente a temperaturas elevadas.

Sin embargo, el contexto social y económico condiciona estas recomendaciones. Mientras Corea del Sur avanza hacia la prohibición del consumo de carne de perro en 2027, en el Norte estas prácticas siguen vigentes y son promovidas como soluciones accesibles ante la falta de infraestructura.

Además de la carne de perro, los medios oficiales también destacaron el samgye-tang, una sopa de pollo relleno con arroz, dátiles y ginseng, considerada energizante y popular en toda la región.

Además de la carne de perro, los medios oficiales también destacaron el samgye-tang, una sopa de pollo relleno con arroz, dátiles y ginseng, considerada energizante y popular en toda la región.

Las diferencias también se reflejan en la vida cotidiana. En Corea del Sur, las autoridades sugieren limitar las actividades al aire libre, mientras que en el Norte imágenes oficiales muestran a personas trabajando o circulando bajo el calor. Según especialistas, esto responde a limitaciones en servicios básicos como electricidad y agua, lo que dificulta el uso masivo de sistemas de refrigeración.

En ciudades como Kaesong, señalada como la “capital de la sopa”, estas tradiciones adquieren mayor visibilidad, mientras que en zonas turísticas como Wonsan se difunden imágenes de playas concurridas como parte de la narrativa oficial.

Más allá del enfoque cultural, el trasfondo es complejo: organismos internacionales advierten que más del 40% de la población norcoreana enfrenta problemas de malnutrición, lo que condiciona cualquier estrategia para enfrentar fenómenos climáticos extremos.

Así, en medio de una de las olas de calor más intensas de los últimos años, Corea del Norte combina tradición, discurso político y limitaciones estructurales para responder a un desafío climático que golpea con fuerza a toda la región.

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