15 de abril 2026 - 16:30

Dilemas del ecommerce local: cómo lograr que el ritmo de entregas acompañe el crecimiento de las ventas

Ya no se trata solamente de vender más, sino de entregar mejor, según los expertos. Cuál es el rol que juega la inteligencia artificial.

Las fricciones entre la compra online y el envío del producto afectan la experiencia del consumidor.

Las fricciones entre la compra online y el envío del producto afectan la experiencia del consumidor.

El comercio electrónico se consolida como uno de los principales motores de la economía argentina, impulsado por la digitalización de las empresas y la transformación de los hábitos de consumo.

Sin embargo, el crecimiento sostenido de las ventas online trae consigo nuevos desafíos, especialmente en materia logística. La rapidez de las compras mediante un solo click contrasta con la capacidad de entrega, generando fricciones en la experiencia del cliente.

En este contexto, la aplicación de inteligencia artificial (IA) emerge como una herramienta clave para optimizar procesos y elevar los estándares del sector, según datos disponibles y miradas aportadas por empresas del sector consultadas por Ámbito.

El comercio electrónico argentino alcanzó una relevancia estratégica dentro del entramado productivo. Actualmente, más de dos tercios de las ventas de las empresas se concretan en línea y el 41% de las compañías comercializa a través de su propio sitio web o aplicación.

Esta tendencia evidencia un cambio estructural en la forma de hacer negocios, con consumidores cada vez más familiarizados con la digitalización y empresas que buscan ampliar su alcance mediante plataformas online.

No obstante, la logística se convirtió en el principal punto de fricción dentro de la experiencia del usuario. Las estadísticas sectoriales revelan que tres de cada cinco argentinos se animan a comprar online solo cuando el envío es gratuito o económico, mientras que dos de cada cinco suelen quejarse por los altos costos y las demoras en las entregas.

En este escenario, la eficiencia logística se vuelve determinante para la competitividad de las empresas y la fidelización de los clientes.

El problema de la brecha creciente entre ventas y entregas

De acuerdo con estimaciones de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, el comercio electrónico genera el 68,5% de la facturación empresarial, aunque apenas el 29% de las compañías ofrece seguimiento de pedidos.

Esta brecha entre el crecimiento de las ventas y la capacidad de gestión logística evidencia la necesidad de modernizar la infraestructura y adoptar tecnologías innovadoras que garanticen trazabilidad y eficiencia.

El desafío se intensifica en un entorno donde la promesa de entrega forma parte de la propuesta de valor. Los envíos rápidos y la facilidad para realizar devoluciones se convirtieron en motivadores clave para los consumidores.

En la actualidad, 1,2 de cada 2 pedidos se envían a domicilio y el 35% se retira en puntos de venta, lo que obliga a coordinar de manera eficiente los canales físicos y digitales.

Desde el sector tecnológico, la startup Shipnow advierte sobre las dificultades estructurales que enfrenta la logística en Argentina. Su CEO, Franco Tertzakian, señala que el país dispone de talento y soluciones de vanguardia, pero enfrenta limitaciones que obstaculizan el desarrollo del sector.

“Tenemos talento y tecnología de primer nivel, pero enfrentamos costos logísticos estructuralmente altos por impuestos y rutas en mal estado. Hay que hacer que esa tecnología esté al alcance de muchas más empresas del sector logístico. Y el problema que tiene Argentina es que toda la logística está armada en base a camiones y carecemos de otros mecanismos como trenes”, afirma.

El directivo agrega que la logística representa un componente significativo dentro de la estructura de costos. “Diversos estudios calculan que representa cerca del 27% del valor de los bienes comercializados en el país, el porcentaje más alto de América latina”, sostiene.

En este contexto, la eficiencia en la entrega se convierte en un factor decisivo para la fidelización del cliente. “Actualmente, el consumidor ya no se centra solo en el precio o el producto, sino que compara los tiempos, el cumplimiento, la experiencia de entrega y la postventa. Si un envío se retrasa o no cuenta con seguimiento, el cliente optará por la competencia”, advierte Tertzakian.

En ese sentido, el desafío para el comercio electrónico en Argentina no radica únicamente en vender más, sino en entregar mejor.

El rol de la inteligencia artificial en la logística de última milla

Frente a este escenario, la aplicación de inteligencia artificial aparece como una solución estratégica para mejorar la eficiencia y reducir costos. Shipnow propone un esquema de logística inteligente que combina tecnología, atención omnicanal y un modelo de última milla basado en el sistema de cross-docking.

A diferencia de los esquemas tradicionales, en los que la mercadería se almacena antes de su distribución, el modelo de cross-docking permite clasificar y despachar los productos el mismo día de su recepción, eliminando la inmovilización de stocks.

“La última milla no es solo una técnica logística; es una forma de repensar la operación. Permite que los productos fluyan sin fricciones desde el proveedor hasta el cliente final”, afirma Tertzakian.

Este sistema está diseñado para operaciones que procesan entre 1.000 y 5.000 envíos mensuales, como marcas digitales en expansión o campañas de alta demanda.

La incorporación de inteligencia artificial en centros logísticos permite optimizar rutas mediante algoritmos de consolidación, gestionar inventarios en tiempo real y mejorar la trazabilidad de los pedidos.

Según el ejecutivo, esta infraestructura contribuye a reducir costos, acelerar entregas y optimizar el capital de trabajo. “Cuando el volumen crece, el stock inmovilizado se vuelve un costo oculto enorme. La última milla reduce esa fricción y transforma la logística en una ventaja competitiva”, destaca.

Los desafíos de la IA en todos los eslabones del ecommerce

Más allá de la logística, la inteligencia artificial está revolucionando todos los eslabones del comercio electrónico. Uno de los principales avances se registra en la atención automatizada al cliente mediante chatbots y asistentes virtuales disponibles las 24 horas.

Estas soluciones mejoran hasta un 25% las tasas de conversión (cantidad de usuarios que concretan una compra sobre el total de visitantes) y, en algunos casos, contribuyen con un incremento adicional del 25% en los ingresos, según estadísticas globales del sector.

Asimismo, la automatización de procesos y el análisis predictivo se convirtieron en herramientas fundamentales para la planificación comercial. Los tableros inteligentes permiten reducir los errores de previsión de demanda hasta un 50%, optimizando la gestión del stock y la fijación dinámica de precios.

Sin embargo, la adopción de estas tecnologías enfrenta obstáculos. Entre ellos se destacan los altos costos iniciales, la escasez de talento especializado y la dificultad para integrar soluciones de IA con sistemas preexistentes.

A estos desafíos se suman factores culturales, como la desconfianza de algunos consumidores hacia los chatbots, la resistencia de empleados ante la automatización y la falta de métricas claras para evaluar el impacto de la inteligencia artificial en los resultados del negocio.

El comercio electrónico local puede seguir creciendo más

Desde la mirada estratégica de Lamason, agencia especializada de marketing especializada en ecommerce, el comercio electrónico argentino aún tiene un amplio margen de crecimiento.

Fundada por Diego Miranda Iglesias, la agencia desarrolló y gestionó más de 400 sitios y tiendas online para empresas de diversos sectores, consolidándose como un actor relevante en el ecosistema digital.

“El ecommerce recién el año pasado empezó a representar un porcentaje de dos cifras dentro de la facturación total de muchas empresas. La posibilidad de crecimiento es enorme”, sostiene Miranda Iglesias.

En su visión, la reducción de las barreras de entrada permite validar productos, modelos de negocio y mercados de manera ágil y relativamente económica.

Uno de los principales catalizadores de esta transformación es la inteligencia artificial, cuyo impacto trasciende el marketing digital. “Así como antes hablábamos de SEO, ahora empieza a aparecer la optimización para inteligencia artificial. Las tiendas van a tener que estar preparadas para que la IA encuentre, entienda y recomiende sus productos”, explica el especialista.

La integración entre asistentes conversacionales y plataformas de comercio electrónico abre la puerta a nuevos escenarios de compra directa, en los que los usuarios podrán adquirir productos sin necesidad de navegar por sitios web tradicionales.

Este avance redefine la relación entre consumidores y marcas, impulsando experiencias más intuitivas y personalizadas.

La personalización extrema constituye otro de los pilares del futuro del ecommerce. Maxi Sosa, socio en Lamason, destaca que la tecnología permitirá adaptar cada tienda a las preferencias del usuario. “La idea es que no todos vean la misma tienda. Que cada usuario vea una experiencia distinta, basada en su historial, sus preferencias y sus necesidades”, afirma.

Este enfoque, inspirado en plataformas de streaming, eleva el estándar técnico y vuelve indispensable contar con infraestructura sólida y equipos especializados.

En este sentido, la inteligencia artificial no reemplaza a los profesionales, sino que redefine sus funciones y amplía sus capacidades. “La inteligencia artificial es una herramienta más. Muy poderosa, pero una herramienta. Hay que saber usarla”, subraya Sosa.

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