Una intersección de 1,80 metros con 1.510 gramos de oro por tonelada y 1.250 gramos de plata acaba de marcar un nuevo hito geológico en Gualcamayo, el distrito minero ubicado en Jáchal, San Juan. El resultado, obtenido por Minas Argentinas, compañía perteneciente a AISA Group, corresponde al sondaje 26QD-1649 y es, según los registros de la empresa, la mayor ley de oro registrada hasta ahora en la historia del yacimiento.
Hallazgo récord en Gualcamayo: encontraron una ley de oro extraordinaria y buscan qué hay debajo
Minas Argentinas halló 1.510 gramos de oro por tonelada en Gualcamayo. El resultado impulsa la exploración de un distrito que proyecta u$s665 millones de inversión y u$s26.500 millones en exportaciones.
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El sondaje 26QD-1649 registró 1,80 metros con 1.510 gramos de oro y 1.250 gramos de plata por tonelada en el cuerpo Santiago, dentro de Carbonatos Profundos.
La dimensión del dato está en su concentración. Una ley de 1.510 gramos por tonelada equivale a 1,51 kilos de oro contenido por cada tonelada de roca en ese intervalo de perforación. La compañía sostiene que el resultado supera en más de diez veces las mayores leyes obtenidas previamente durante la exploración de Gualcamayo.
El hallazgo se produjo en el cuerpo Santiago, dentro del proyecto Carbonatos Profundos (DCP), la formación mineralizada que Minas Argentinas está estudiando en profundidad por debajo de las zonas históricamente explotadas del yacimiento. La nueva intersección no implica por sí misma un aumento de recursos o reservas: el próximo paso será determinar la continuidad, geometría y comportamiento de la mineralización mediante nuevas perforaciones.
La diferencia es clave. En minería, una ley excepcional puede ser un dato geológico de enorme relevancia, pero para transformarse en un recurso económicamente aprovechable necesita ser delimitada, modelizada y sometida a los estudios técnicos correspondientes.
Un récord que cambia la escala de la exploración
El resultado del sondaje 26QD-1649 adquiere relevancia porque aparece dentro de un distrito que ya cuenta con producción, infraestructura y una base de recursos y reservas certificada.
Según la información difundida por Minas Argentinas, Gualcamayo cuenta actualmente con 7,1 millones de onzas de oro en recursos y 4,9 millones de onzas en reservas, mientras que Carbonatos Profundos concentra más de 4,8 millones de onzas de recursos, de acuerdo con los estudios realizados por la compañía bajo estándares internacionales. Más de 80.000 metros de perforación diamantina fueron ejecutados en DCP para definir esa mineralización.
El nuevo resultado se obtuvo desde una galería subterránea, aproximadamente 700 metros del acceso principal. El objetivo original del sondaje era definir el límite superior del cuerpo Santiago y generar información geotécnica para los estudios de desarrollo.
El intervalo de alta ley comienza alrededor del metro 138 del pozo y se encuentra asociado al contacto entre calizas y lutitas. La presencia de oro visible había llamado previamente la atención de los geólogos durante la perforación.
“Este sondaje, con la presencia de una zona de bonanza o alta ley en el contacto entre rocas calizas y lutitas, es consistente con la geología que venimos interpretando para este tipo de depósito, similar a los tipo Carlin que existen en Nevada, Estados Unidos”, explicó Ignacio Cuadra, gerente de Exploración de Minas Argentinas.
El ejecutivo puso el foco en la próxima etapa del trabajo: “Ahora tenemos que continuar perforando para entender su continuidad y determinar qué impacto podría tener en la futura secuencia de minado y en las variables económicas de Carbonatos Profundos”.
La referencia a los depósitos tipo Carlin funciona como una comparación geológica sobre el estilo de mineralización, pero el dato central para Gualcamayo será establecer qué extensión tiene esta zona de alta ley y cómo se integra con el modelo geológico que ya está siendo desarrollado para DCP.
Una propiedad de casi 40.000 hectáreas
La compañía busca ahora llevar el descubrimiento puntual hacia una campaña de exploración de mayor escala. Según Minas Argentinas, los estudios profundos realizados hasta ahora abarcan aproximadamente 4% de una propiedad minera de casi 40.000 hectáreas. Sobre esa superficie, la empresa pretende continuar identificando estructuras, ampliar el conocimiento del subsuelo y definir nuevos objetivos de perforación.
Durante 2026, la campaña de perforación geotécnica, de definición y exploración superó los 19.000 metros, sobre un programa previsto de más de 26.000 metros, con cuatro equipos trabajando en simultáneo.
El objetivo no es únicamente buscar nuevas zonas de alta ley. Parte de los trabajos está destinada a obtener muestras para ensayos metalúrgicos, información geotécnica para el diseño de una eventual operación subterránea y mayor precisión sobre los recursos de Carbonatos Profundos.
El desafío consiste en transformar la información geológica en una nueva base productiva. La compañía ya cuenta con caminos mineros, conexión eléctrica de alta tensión, sistemas de agua, campamentos, instalaciones de mantenimiento y galerías subterráneas, una infraestructura que puede ser aprovechada en la siguiente etapa de desarrollo.
Para Juan José Retamero, fundador y presidente de AISA Group, el nuevo resultado debe leerse dentro de una estrategia que excede al récord puntual. “Gualcamayo tiene presente, escala y futuro. Contamos con una operación en marcha, recursos y reservas respaldados por informes técnicos independientes, infraestructura y equipos. Nuestra ambición es desarrollar el distrito en toda su dimensión, no limitarlo a lo que ya conocemos”, afirmó.
Retamero agregó: “Este hallazgo nos ilusiona, pero nuestra visión va mucho más allá de una muestra. Vamos a sostener una exploración rigurosa y de largo plazo para evaluar el conjunto de nuestra propiedad y convertir ese conocimiento en nuevas oportunidades de desarrollo”.
Carbonatos Profundos: u$s665 millones para una nueva mina
El hallazgo aparece mientras Minas Argentinas avanza con Carbonatos Profundos, el proyecto que concentra la próxima gran etapa de Gualcamayo.
La iniciativa contempla el desarrollo de una nueva mina subterránea y una planta de oxidación a presión (POX) para procesar el mineral refractario. El proyecto fue incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y contempla una inversión estimada por la compañía de u$s665 millones.
Con los recursos identificados hasta el momento, Minas Argentinas proyecta una producción promedio de 166.000 onzas de oro anuales durante al menos 17 años. La compañía estima que las exportaciones vinculadas al desarrollo alcanzarían u$s26.500 millones entre 2030 y 2055.
La magnitud de las exportaciones proyectadas excede, por lo tanto, el horizonte de producción asociado exclusivamente con los recursos actualmente identificados. La propia estrategia de exploración de AISA apunta a ampliar la base mineral del distrito y extender su vida productiva.
Durante la construcción, la compañía prevé una demanda de entre 1.000 y 1.500 trabajadores. En agosto comenzaron además obras preliminares por más de u$s15 millones, vinculadas con ampliaciones de la infraestructura existente, almacenes de reactivos y campamentos. Esos trabajos incorporaron 230 nuevos puestos, según información difundida por Minas Argentinas.
El proyecto ya cuenta con la aprobación para ingresar al RIGI mediante la Resolución 6/2026 del Ministerio de Economía, mientras continúan los estudios técnicos necesarios para definir el diseño definitivo y el cronograma de construcción.
De una mina que iba al cierre a un distrito en expansión
El nuevo escenario contrasta con el que enfrentaba Gualcamayo tres años atrás. En septiembre de 2023, la operación avanzaba hacia un proceso de cierre cuando AISA Group adquirió Minas Argentinas y decidió reformular la estrategia sobre el activo.
La compañía concentró inicialmente sus esfuerzos en optimizar la recuperación del oro contenido en el material ya depositado y, en paralelo, profundizó la exploración de las estructuras ubicadas por debajo de las zonas históricas de explotación.
En 2025, Gualcamayo produjo 43.700 onzas equivalentes de oro, mientras la inversión anual se multiplicó respecto de los niveles anteriores. La exploración de Carbonatos Profundos pasó a convertirse en el eje de la estrategia de largo plazo.
Ahora, la perforación empieza a aportar una nueva dimensión al modelo geológico. El intervalo de 1,80 metros con 1.510 gramos por tonelada no alcanza por sí solo para modificar las reservas del proyecto, pero abre una pregunta concreta para los geólogos: cuánto más de esa mineralización existe alrededor del cuerpo Santiago y cómo se conecta con el sistema de Carbonatos Profundos. Esa respuesta dependerá de las próximas campañas de perforación.
Para AISA, el objetivo es que Gualcamayo deje de ser considerado solamente una mina en producción y pase a funcionar como un distrito minero de exploración y desarrollo de largo plazo. “La medida de nuestro éxito no será únicamente el oro que produzcamos, sino la capacidad de construir décadas de inversión, empleo, tecnología y oportunidades para San Juan y Argentina. Ese es el Gualcamayo que estamos construyendo”, sostuvo Retamero.
El nuevo récord de ley aporta, en ese contexto, una pieza más al modelo. La compañía deberá ahora establecer si esos 1.510 gramos de oro por tonelada representan una concentración localizada o si forman parte de un corredor mineralizado de mayor continuidad. Para Gualcamayo, esa diferencia puede ser determinante en el diseño futuro de la explotación.
Por ahora, el dato concreto es extraordinario: 1,80 metros, 1.510 gramos de oro y 1.250 gramos de plata por tonelada. El próximo desafío será demostrar qué hay alrededor.








