18 de agosto 2023 - 00:00

Viajar al exterior: un lujo para pocos

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Hay una pregunta recurrente que mucha gente se hace: ¿cómo puede ser que en un contexto de crisis económica como el que vivimos, en muchos restaurantes no es posible conseguir una mesa, los teatros llenan sus salas y los aviones viajan a tope?

LOS QUE SÍ

La respuesta está a la vista: la pirámide socioeconómica de los argentinos delata que hay cerca de 2 millones de millonarios. A esta cifra hay que agregarle otro millón o más de los pertenecientes a la denominada “clase media alta”; aquellos que con sus ingresos mantienen un modo de vida sin sobresaltos y les “queda un resto” para hacer al menos un viaje al exterior por año.

Estos dos grupos son los que movilizan la rueda de los viajes al exterior. Los abuelos que llevan a sus nietos a Disney, la familia tipo que comparte un viaje a Europa o la pareja que puede optar entre Brasil o Caribe para su luna de miel. Esto se da porque cuentan con ahorros en dólares u otra moneda dura.

No es un dato menor mencionar que los argentinos tienen unos 300 mil millones de dólares fuera del sistema, en cajas de seguridad, cuentas declaradas en el exterior o “debajo del colchón”.

LOS QUE NO

Lo cierto es que hoy, en el contexto actual, viajar al exterior con un dólar de casi $800 resulta una misión imposible para todos aquellos que cobran un sueldo en pesos y con esa moneda están obligados a comprar dólares.

Tomemos un ejemplo: una pareja tiene que disponer actualmente de más de 3 millones de pesos para viajar una semana a la Rivera Maya. Si tenemos en cuenta el gasto en necesidades básicas como alquiler de vivienda, servicios, expensas, compras de supermercado, etc., ni hablar si se trata de un matrimonio con hijos en edad de colegio o universidad, gastos en seguros y combustible del auto, y todo lo indispensable para vivir, en un país donde la inflación no tiene límites, hoy proyectar un viaje resultaría imposible.

En otro momento viajar a Brasil era una opción que ya no lo es. Por ejemplo, un hotel All Inclusive con aéreos y traslados cuesta lo mismo que ir al Caribe.

AQUELLOS AÑOS DORADOS

Lejos parecen haber quedado los años gloriosos para los viajeros argentinos; con acceso al crédito de hasta 18 cuotas sin interés (se pagaba solo el 1.50% de “gastos de gestión”) y la libre compra de divisas.

Además del pago en cuotas, era posible dividir el gasto en pagos parciales con una inflación baja.

La opción pasa a ser la Argentina. Para aquellos que deciden recorrer el país, el Previaje fue y es de gran ayuda. Las altas tarifas -algunas dolarizadas- en hoteles, autos de alquiler y servicios, complica el panorama para aquellos que viajan por fuera de este programa.

Esperemos que, en un tiempo no muy lejano, los cientos de miles de argentinos que hoy no tienen la posibilidad de viajar puedan hacerlo nuevamente, o por primera vez, con nuevas variantes económicas y sueldos que permitan el ahorro y se pueda recurrir nuevamente al crédito.

Que los jóvenes que viajen lo hagan por placer y no buscando un porvenir mejor en otros países, por la falta de oportunidades en la Argentina. Es un deseo de todos.

(*) Asesor de viajes y turismo

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