7 de agosto 2026 - 15:45

Loma Negra modera expectativas: mejoró sus márgenes en dólares, pero sigue esperando una reactivación

La mayor cementera del país presentó el balance del segundo trimestre, que refleja una demanda todavía rezagada. Apuesta a un repunte más firme en la segunda mitad del año.

Loma Negra tiene en Olavarría su planta histórica, que fue modernizada en 2021.

Loma Negra tiene en Olavarría su planta histórica, que fue modernizada en 2021.

Con la lluvia como elemento de impacto parcial y la cautela como hilo conductor, Loma Negra presentó los resultados del segundo trimestre de 2026, un período que la principal cementera de la Argentina describió con más dudas que certezas.

Los ingresos por ventas netas treparon 2,1% interanual, hasta $238.053 millones (u$s166 millones), pero el crecimiento no alcanzó para sostener la rentabilidad medida en moneda local: el EBITDA Ajustado Consolidado retrocedió 2,5% en pesos, hasta los $48.175 millones, con un margen que cedió 97 puntos básicos, hasta 20,2%.

El contraste entre pesos y dólares -una distinción que la propia compañía subraya en cada informe- volvió a marcar la lectura del trimestre. En moneda estadounidense, el EBITDA Ajustado alcanzó u$s38 millones, con un alza interanual del 12,5%, reflejo de un tipo de cambio que se depreció a un ritmo más moderado que un año atrás y de una base de comparación todavía golpeada por la devaluación de 2025.

Los ingresos del segmento de Cemento, Cemento de Albañilería y Cal aumentaron un 2,2% interanual. Pero los volúmenes disminuyeron un 1,4% interanual, ya que un abril débil, impactado por fuertes lluvias, fue sólo parcialmente compensado por mayo y junio, que estuvieron en línea con el año anterior, según explicó la empresa en el comunicado que envió a la Comisión Nacional de Valores.

El mix de despacho se mantuvo mixto, con el cemento a granel continuando su desempeño superior gracias a la demanda sostenida de productores de hormigón, clientes industriales y empresas constructoras.

En tanto, el cemento en bolsa se mantuvo débil en un entorno más desafiante para la demanda minorista y de autoconstrucción. “La dinámica de precios se mantuvo positiva, respaldando el desempeño de la línea de ingresos del segmento”, señala.

El diagnóstico del CEO

En la voz de Sergio Faifman, CEO de Loma Negra, el diagnóstico del trimestre estuvo lejos de cualquier entusiasmo. "Durante el segundo trimestre, los volúmenes de la industria aún no recuperaron plenamente el impulso que esperábamos", señaló el ejecutivo, para quien el desempeño del período estuvo condicionado por "un abril débil, impactado por fuertes lluvias", mientras que mayo y junio se ubicaron "más en línea con los niveles registrados un año atrás".

El CEO evitó atribuir el traspié a un solo factor y, en cambio, describió un cuadro de rentabilidad estable pero bajo presión: los márgenes en pesos, dijo, se mantuvieron "prácticamente en línea" con los del año pasado, aunque la comparación contra el trimestre inmediato anterior sí se resintió por "mayores costos, algunos de ellos estacionales".

Es una manera de decir que la compañía no perdió terreno frente al segundo trimestre del año pasado, pero tampoco pudo sostener el envión que había mostrado a comienzos de este año.

Faifman eligió cerrar su balance con una idea que funciona como resumen de todo el comunicado: los ingresos "continuaron mostrando una tendencia positiva", pero los volúmenes "aún siguen rezagados".

En dólares, remarcó, el EBITDA por tonelada "mejoró interanualmente y se mantiene en niveles saludables", lo que a su juicio refleja "la solidez de nuestras operaciones aun cuando la recuperación de la demanda continúa siendo gradual".

La proyección hacia adelante fue igual de mesurada. "De cara a los próximos meses, seguiremos enfocados en preservar las mejoras de eficiencia alcanzadas mientras esperamos una mayor recuperación del nivel de actividad durante la segunda mitad del año", cerró el CEO.

Volúmenes: el cemento en bolsa no despega

Los despachos de cemento, cemento de albañilería y cal cayeron 1,4% interanual en el trimestre, hasta 1,19 millones de toneladas, arrastrados por un abril de lluvias intensas que ni mayo ni junio lograron compensar del todo.

La foto puertas adentro del negocio es dispar: el cemento a granel -el que compran productores de hormigón, industrias y constructoras, tanto en obra pública como privada- sostuvo su tendencia positiva, mientras que el cemento en bolsa, más ligado a la autoconstrucción y la refacción minorista, siguió rezagado por el humor del consumidor y el contexto económico.

El resto de los segmentos mostró una dinámica similar de claroscuros. Hormigón resintió una caída de volúmenes del 18,6%, golpeado por menos proyectos especiales y menor demanda de obra pública; Agregados retrocedió 12,2% por motivos parecidos.

La excepción fue el segmento Ferroviario, que creció 10,1% en volúmenes gracias al mayor transporte de granos, arena para fracking y cemento, apoyado además en la normalización de la operación tras el temporal que había cortado la red en Bahía Blanca en marzo de 2025.

Costos que corren más rápido que los precios

En el negocio de Cemento, los costos unitarios subieron 5,4% interanual, por encima del incremento del 3,6% en el precio promedio, lo que derivó en cierta compresión de margen por tonelada.

La compañía explicó el salto por una mayor depreciación tras la finalización del proyecto de embolsado de 25 kilogramos, mayores costos de mantenimiento y de flete -estos últimos ligados al traslado de precios de combustible- aunque con costos de energía térmica y eléctrica en general estables.

A eso se sumaron gastos de comercialización y administración un 15,7% más altos, explicados principalmente por salarios, que llevaron el margen de EBITDA Ajustado del segmento de Cemento a 23,9%, 81 puntos básicos por debajo del año anterior.

Hormigón y Agregados, en cambio, redujeron sus pérdidas operativas: el margen de Hormigón mejoró 867 puntos básicos hasta -4,3%, y el de Agregados, 877 puntos básicos hasta -18,6%, ambos todavía en terreno negativo pero con una dinámica de precios más favorable.

El dato más llamativo fue el giro en Ferroviario, que pasó de un margen positivo de 9,8% en el segundo trimestre de 2025 a uno negativo de -5,2% este trimestre, presionado por mayores costos de combustible y de mano de obra.

Ganancia neta y deuda: la otra cara del balance

Pese a la presión operativa, la ganancia neta trepó a $7.043 millones, muy por encima de los $514 millones de un año atrás, aunque la mejora respondió sobre todo a un menor costo financiero neto y no a un mejor desempeño del negocio en sí. Expresada en dólares, la mejora de la ganancia neta escaló 127,1%.

En el frente financiero, Loma Negra siguió desapalancándose: la deuda neta se ubicó en $273.650 millones (u$s185 millones), con una relación Deuda Neta/EBITDA Ajustado de los últimos doce meses de 1,30x, por debajo del 1,47x de cierre de 2025 y con una leve mejora respecto del 1,33x del trimestre anterior, según detalló la compañía.

En mayo, la compañía canceló su Obligación Negociable Clase 4 por u$s10 millones y, tras ese pago, no quedan vencimientos de deuda pendientes para lo que resta del año.

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