La guerra en Medio Oriente volvió a poner al petróleo en el centro del tablero geopolítico global, con un barril de Brent que regresó a la franja de los u$s100. Mientras los mercados energéticos reaccionan a una de las mayores disrupciones de suministro de la historia moderna, los líderes de la industria coincidieron en que Vaca Muerta podría convertirse en una de las respuestas estructurales del mercado energético global.
Guerra con Irán y crisis petrolera: CEOs ven a Vaca Muerta como el próximo gran proveedor energético
Durante Argentina Week, en el Bank of America de Manhattan, líderes del sector analizaron el escenario global, las oportunidades del shale argentino y los desafíos para transformar el boom energético en exportaciones masivas.
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Argentina Week en Nueva York: CEOs petroleros ven a Vaca Muerta como respuesta global a la crisis energética.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) encendió las alarmas al advertir que el conflicto iniciado el 28 de febrero con ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán provocó un colapso logístico y productivo sin precedentes. El informe mensual del organismo señala que el cierre efectivo del estrecho de Ormuz -uno de los principales corredores energéticos del planeta- generó una caída de 8 millones de barriles diarios de suministro mundial durante marzo.
En ese contexto de incertidumbre energética se desarrolló el Argentina Week en el Bank of America (Two Bryant Park Pavilion, 1114 6th Avenue, Nueva York), donde ejecutivos de las principales compañías petroleras coincidieron en que el shale argentino podría jugar un rol decisivo en el equilibrio energético de los próximos años.
Argentina y su petróleo, en un momento singular
El primer panel del evento, centrado en la transformación de la balanza energética argentina, reunió a Mark Nelson (Chevron), Miguel Galuccio (Vista Energy) y Harold Hamm (Continental Resources), con la moderación del secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González.
González abrió el debate con un dato que sintetiza la magnitud del cambio estructural que atraviesa el sector: “La balanza comercial energética de Argentina pasó de un déficit cercano a los u$s7.000 millones a un superávit de u$s8.000 millones el año pasado, y esperamos que ese número sea de u$s30.000 millones en cinco años”.
El funcionario subrayó que el desarrollo del shale argentino recién comienza. “Solo se ha desarrollado el tres por ciento del potencial geológico de Vaca Muerta, que es de primer nivel, totalmente indiscutible”, afirmó el virtual viceministro de Luis Caputo.
La percepción entre los ejecutivos internacionales es que el país atraviesa un momento singular. Miguel Galuccio, presidente y CEO de Vista Energy, sostuvo que el principal cambio no es solo geológico o tecnológico, sino institucional.
“Lo que ha cambiado en los últimos años es el contexto. Los inversores no solo buscan oportunidades, buscan oportunidades en el contexto adecuado. Y creo que todo lo que está sucediendo, desde la desregulación hasta la eliminación de restricciones a la exportación y la estabilización macroeconómica, atrae a inversores globales”, explicó.
Para el ex presidente de YPF, el potencial productivo del país podría modificar el posicionamiento energético global de Argentina en pocos años. “Si terminamos este año produciendo un millón de barriles diarios, entraremos entre los veinte principales países productores del mundo, con energía competitiva, confiable y capaz de abastecer al planeta”, afirmó.
Sin embargo, Galuccio advirtió que el desafío ahora es la competitividad. “Hemos reducido costos, pero aún estamos un 30% por detrás de Estados Unidos. Necesitamos más competencia entre proveedores de servicios y mejorar la estructura impositiva para atraer más inversión”, explicó.
En la misma línea, el vicepresidente de Chevron, Mark Nelson, enfatizó la importancia de las reformas regulatorias recientes. “La libertad de exportación, la normalización del tipo de cambio y los programas de incentivos para acelerar la inversión marcan una gran diferencia cuando queremos llevar a Vaca Muerta a escala mundial”, señaló.
Para Nelson, Argentina tiene una oportunidad estratégica en el nuevo mapa energético global. “El país es y será un actor clave en el esfuerzo por satisfacer la creciente demanda mundial de energía. Tienen el momentum y deben aprovecharlo”, sostuvo.
Uno de los testimonios más esperados fue el del magnate petrolero estadounidense Harold Hamm, fundador de Continental Resources y conocido en la industria como el “rey del fracking”. Hamm desembarcó recientemente en el shale argentino tras adquirir una participación mayoritaria en el área Los Toldos II Oeste.
Desde su perspectiva, el principal desafío para el desarrollo masivo de Vaca Muerta no es geológico sino estructural. “Hay muchas grandes empresas upstream estadounidenses dispuestas a invertir, pero aquí todo recae en los operadores para desarrollar la infraestructura. Eso tiene que cambiar”, advirtió.
Vaca Muerta: el futuro del gas natural y los proyectos de GNL
El debate continuó en un segundo panel dedicado al futuro del gas natural y los proyectos de GNL, moderado por la presidenta de AmCham Argentina, Mariana Schoua, con la participación de Horacio Marín (YPF), Marcelo Mindlin (Pampa Energía) y Marcos Bulgheroni (Pan American Energy).
Horacio Marín definió el momento actual como un punto de inflexión histórico. “Estamos frente a un hito en la historia energética de América Latina”, afirmó, al explicar el ambicioso plan de desarrollo del proyecto Argentina LNG.
Según el ejecutivo, el programa contempla inversiones superiores a u$s100.000 millones entre 2025 y 2031, que incluyen u$s20.000 millones en infraestructura de licuefacción, u$s8.000 millones en gasoductos y hasta u$s40.000 millones en desarrollo upstream en Vaca Muerta. Solo YPF prevé un plan de inversiones de u$s6.000 millones este año.
“Se crearán más de 40.000 nuevos empleos. El mayor aporte de la industria es ser el catalizador del desarrollo económico en la década de 2030”, aseguró.
Marcelo Mindlin, por su parte, recordó cómo cambió el desafío del shale argentino en apenas quince años. “En los primeros años el reto era confirmar el potencial geológico. Era un desafío operativo: conseguir fracturas hidráulicas, agua, arena. Hoy Vaca Muerta es una realidad. El desafío ahora es construir infraestructura”, explicó.
Para el fundador de Pampa Energía, el crecimiento del sector dependerá de la capacidad de monetizar el gas. “Argentina tiene gas para doscientos años al ritmo actual de consumo. Todo lo que produzcamos después de 2030 tendrá valor presente neto cero si no aceleramos su utilización o exportación”, advirtió.
En ese sentido, Mindlin destacó la importancia de los proyectos de GNL y petroquímica para capturar valor agregado, como el que lanzó horas antes su empresa de midstream Transportadora Gas del Sur (TGS) para procesar y exportar líquidos del gas de Vaca Muerta. "Si los productores quieren llegar a 1 millón de barriles, esta es la solución para evitar futuros cuellos de botella con los líquidos que trae asociado el petróleo de calidad de Vaca Muerta", afirmó Mindlin durante la presentación por videoconferencia con Buienos Aires del proyecto NGL’s desde Nueva York.
TGS anunció un RIGI por alrededor de u$s3.000 millones para producir y exportar líquidos de gas de Vaca Muerta desde el Atlántico. El proyecto contempla toda una cadena industrial integrada: desde el procesamiento del gas en Neuquén hasta su fraccionamiento y exportación desde Bahía Blanca, pasando por un sistema de transporte dedicado. Según explicó el CEO de TGS, Oscar Sardi, el Proyecto NGL’s demandará 45 meses de construcción, empleará a 4.000 trabajadores directamente y 15.000 indirectamente y permitirá exportaciones por u$s1.200 por año.
En el Bank of America, Marcos Bulgheroni coincidió en que el país está ingresando en una nueva etapa energética. “La Argentina se convertirá en un actor global en el mercado energético. Seremos un productor del sur global con todo lo que eso implica en términos geopolíticos y de seguridad energética”, sostuvo.
El CEO de Pan American Energy aseguró que el país podría ubicarse entre los principales productores de gas del mundo. “La Argentina se posicionará claramente dentro de los diez mayores productores de gas, con una oferta confiable y competitiva para el mercado internacional”, afirmó.
El consorcio Southern Energy (SESA), integrado por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, acordó días atrás la venta de 2 millones de toneladas anuales de gas a Europa por ocho años. SESA y la compañía alemana SEFE (Securing Energy for Europe) formalizaron en Berlín un acuerdo definitivo para la compraventa de Gas Natural Licuado (GNL). Se trata del contrato de exportación más relevante de la Argentina en términos de volumen y plazo, marcando el inicio del país como proveedor estratégico en el mercado global de energía.
El convenio entre SESA y SEFE establece el suministro de 2 millones de toneladas anuales a partir de fines de 2027, coincidiendo con la puesta en marcha del "Hilli Episeyo", el primero de los dos buques de licuefacción que el consorcio instalará en el Golfo San Matías, provincia de Río Negro.
Mano a mano con Alejandro Bulgheroni
La jornada cerró con un diálogo entre Daniel González y el empresario Alejandro Bulgheroni, uno de los referentes históricos de la industria petrolera argentina.
El fundador de Pan American Energy aseguró que el contexto político actual genera expectativas inéditas en el sector. “Esta vez es diferente. Desde arriba, desde el presidente Milei, hay una idea clara de lo que queremos hacer y todos en el Gobierno comparten la misma visión de crecimiento”, afirmó.
Bulgheroni también destacó el impacto del alineamiento político entre provincias y Nación para atraer inversiones. “Ver a once o doce gobernadores de distintos signos políticos apoyando el desarrollo energético del país es algo tremendamente positivo para los inversores”, explicó.
Para el empresario, el país está entrando en una nueva etapa de desarrollo económico. “Durante décadas vivimos del campo. Ahora llegó el momento de que otros pilares impulsen la economía: la energía, la minería y la tecnología”, señaló.
Al referirse al contexto internacional marcado por el conflicto en Medio Oriente, Bulgheroni dejó una reflexión que sintetiza la tensión entre oportunidad y riesgo que vive hoy el mercado petrolero. “Podemos vender nuestro petróleo un poco más caro ahora, pero cuando el precio sube demasiado es negativo para mucha gente. Prefiero un barril a 75 dólares”, concluyó.
En un mundo sacudido por conflictos geopolíticos y tensiones energéticas, la conclusión que dejó Argentina Week fue clara: si el país logra resolver los desafíos de infraestructura, competitividad y estabilidad macroeconómica, Vaca Muerta podría convertirse en uno de los grandes proveedores energéticos del planeta en las próximas décadas.








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