Durante 2025, los océanos del planeta alcanzaron un récord histórico de temperatura, de acuerdo con un análisis internacional publicado de Advances in Atmospheric Sciences. El estudio advirtió que este calentamiento intensificó las olas de calor marinas y aceleró fenómenos climáticos extremos en regiones clave como el Atlántico Sur y tropical, el Pacífico Norte, el Océano Austral y el mar Mediterráneo.
Los océanos alcanzaron un calor récord en 2025: cuáles son las causas y por qué acelera los fenómenos climáticos extremos
Los gases de efecto invernadero son los principales responsables. La situación afecta fuertemente al medio ambiente.
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La temperatura de los océanos llegó a niveles récord.
Los investigadores señalaron que “el calentamiento global de los océanos continuó sin cesar en 2025” como respuesta directa al aumento de los gases de efecto invernadero, y explicaron que el sistema climático acumuló calor a largo plazo, mientras las condiciones evolucionaron hacia La Niña a lo largo del año.
Una cantidad de energía sin precedentes
Según el informe, los océanos incorporaron 23 zettajulios de energía adicional respecto de 2024. Este valor, utilizado para expresar volúmenes descomunales de energía, equivalió al consumo energético global de la humanidad durante 37 años, lo que dimensionó la magnitud del calentamiento oceánico registrado en solo un año.
El trabajo surgió de la colaboración de más de 50 científicos pertenecientes a 30 instituciones de investigación de todo el mundo, entre ellas el Instituto de Física Atmosférica de la Academia China de Ciencias, Copernicus Marine y NOAA/NCEI.
Los datos integraron observaciones de tres continentes y un reanálisis oceánico (CIGAR-RT), confirmando que el contenido de calor oceánico (COH) de 2025 fue el más alto jamás registrado.
El rol clave del océano en el clima global
El océano absorbió más del 90% del exceso de calor generado por los gases de efecto invernadero, lo que lo convirtió en el principal reservorio térmico del planeta y en uno de los indicadores más confiables del cambio climático a largo plazo.
Desde la década de 1990, el ritmo de calentamiento oceánico se intensificó y la acumulación de energía en los primeros 2.000 metros del océano se mantuvo constante, con un leve aumento en la tasa durante los últimos años.
En 2025, el 16 % de la superficie oceánica mundial alcanzó valores récord de COH, mientras que el 33 % se ubicó entre los tres registros más altos de su historia.
Las áreas más afectadas incluyeron el Atlántico Sur y tropical, el Pacífico Norte, el Océano Austral, el Mediterráneo y el norte del Índico, evidenciando la amplitud geográfica y la distribución desigual del impacto.
Los efectos meteorológicos
La temperatura media anual de la superficie del mar (TSM) en 2025 alcanzó el tercer valor más alto registrado, con 0,5 °C por encima del promedio 1981-2010.
Este nivel resultó apenas inferior al de 2023 y 2024, principalmente por la transición de El Niño a La Niña en el Pacífico tropical.
El aumento de la temperatura superficial favoreció una mayor evaporación, lluvias intensas y la formación de ciclones, lo que potenció los fenómenos meteorológicos extremos. A lo largo del año se registraron inundaciones en el sudeste asiático y México, sequías en Medio oriente y precipitaciones extraordinarias en el noroeste del Pacífico.
El impacto ambiental
El calentamiento oceánico impulsó la suba global del nivel del mar por expansión térmica, prolongó las olas de calor marinas e intensificó los eventos extremos al incrementar el calor y la humedad atmosférica, plantearon los autores del estudio.
Estos procesos afectaron gravemente a los ecosistemas marinos y a las comunidades costeras, dificultando la adaptación de sistemas naturales y humanos. Un ejemplo visible fue el blanqueamiento de los arrecifes de coral, ilustrado en la portada de la edición especial de Advances in Atmospheric Sciences.
Según Lijing Cheng, autor del trabajo, la imagen representó la vulnerabilidad de los ecosistemas frente al calentamiento y la acidificación de los océanos.
Aunque el conocimiento científico avanzó, los especialistas advirtieron que la mayor incertidumbre climática dependió de las decisiones humanas sobre emisiones y políticas de mitigación. Expertos subrayaron que el futuro climático quedará condicionado por la capacidad global de reducir emisiones y anticipar estrategias de adaptación.
Proteger un clima compatible con el bienestar humano exigirá acciones efectivas para limitar las emisiones y reforzar la preparación frente a los cambios, con el objetivo de preservar el planeta para las próximas generaciones.






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