El jefe de misión de paz de Naciones Unidas en Haití, el tunecino Hedi Annabi, probablemente murió en el terremoto que asoló el país insular, según señaló hoy el ministro francés de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner, a la emisora RTL.
"El edificio de la ONU se derrumbó y parece que todos los que estaban en el edificio están muertos, entre ellos mi amigo Annabi, el enviado especial del secretario general de la ONU y todos los que estaban con él", dijo el ministro Kouchner. El ministerio de Asuntos Exteriores en París no ha podido confirmar estas declaraciones.
El diplomático tunecino se encontraba en misión en Haití desde septiembre de 2007. En el edificio de la ONU había numerosos franceses, según Kouchner.
Normalmente en el edificio trabajan durante el día entre 200 y 300 personas.
La misión de la ONU en Haití, MINUSTAH, actualmente cuenta con unos 7.000 soldados y 2.000 policías, así como unos 500 civiles extranjeros y 1.200 empleados locales.