Sonriente y enfundada en un abrigo rojo, la reina Isabel II abandonó hoy el hospital King Edward VII, en el que había ingresado el domingo debido a una gastrointeritis.
Según había declarado un portavoz, la monarca se encuentra bien y su ingreso fue "por precaución". No obstante, canceló todos sus compromisos esta semana, entre ellos una visita de dos días a Roma, a la que había sido invitada por el presidente Giorgio Napolitano.
Se trata de la primera vez en una década que la reina, de 86 años, es hospitalizada. Al parecer, ya se sintió mal el viernes, cuando tuvo que cancelar una cita en Gales, pero hasta el domingo el doctor John Cunningham no recomendó su ingreso.
Buckingham Palace ha rechazado comentar más detalles sobre la salud de la reina, pero según expertos, la causa más probable de su enfermedad sería el norovirus.